Parte de Santos: ¿falsos positivos?

3 de agosto del 2011

Para quienes hoy se preguntan a dónde iban las palabras del expresidente Uribe “ojalá esos hallazgos no se conviertan en falsos positivos de la corrupción”, el mensaje es  claro como es quien las pronunció.  Someter a medida privativa de la libertad a un exministro y joven político, catalogándolo con adjetivos como “ladrón de cuello blanco” […]

Para quienes hoy se preguntan a dónde iban las palabras del expresidente Uribe “ojalá esos hallazgos no se conviertan en falsos positivos de la corrupción”, el mensaje es  claro como es quien las pronunció.  Someter a medida privativa de la libertad a un exministro y joven político, catalogándolo con adjetivos como “ladrón de cuello blanco” da por hecho un prejuzgamiento condenatorio, no solo ante la opinión pública si no también ante quien será su juzgador, pues éste ya llega con una concepción mediática de talante condenatorio. ¿Por qué la medida cuando Arias, a mi juicio, no representa un peligro para la sociedad?  ¿Por qué a Moreno se le revoca una decisión que lo exime de medida de aseguramiento? ¿Cuál fue la razón jurídica para tal?

Cuestionamos si esto es justicia, pues quienes todavía creemos en la presunción de inocencia que reza nuestra Constitución, nos solidarizamos con quienes hoy están privados de su libertad por hechos confusos, turbios, contaminados. Y lo que es peor, sin una claridad probatoria que muestre a los ciudadanos que efectivamente ellos, que están sin su libertad, por acción u omisión faltaron a sus deberes como servidores de la patria. Sumado es la calidad de quienes se encuentran en apuros con la justicia, pues fueron personas de alto nivel en un gobierno que por cumplir con su deber -lo que pocos habían hecho aquí- pisó callos y creó enemigos de alto calado.

Muchos delincuentes ha dado esta patria, desde guerrilleros, empresarios corruptos, paramilitares, parapolíticos, farcopolíticos, violadores, asesinos en serie, etc., lo realmente irónico es que muchos de nosotros no tenemos imagen alguna para recordar que a algún malhechor de estos se le haya dado el tratamiento tan duro y basto que a mi juicio se le dio a Arias. Desde el prejuzgamiento que se alojó en el consciente colectivo de “ladrón de cuello blanco” hasta la trágica escena como fue conducido afuera de la sala de audiencias por el funcionario de policía judicial del CTI.

Muchas han sido las opiniones en torno a estos hechos, primero preso Arias y ahora Bernardo Moreno. ¿Hay algo de política en la justicia? Desde luego que las investigaciones y juicios a este nivel llevan un alto contenido político, pues en todo ello el poder de las ideas es el que busca imponerse atropellando muchas veces la realidad social, económica, política, contraviniéndoles también torpes e inocuos sofismas jurídicos. ¿Cuántos farcopolíticos están presos hoy? Cero, ninguno de los indiciados por estos hechos en el 2006 están en una mazmorra, y más aún, estamos seguros que tampoco existen investigaciones y juicios por ello. En su gobierno, Uribe hizo mucho desde su política internacional, seguridad democrática, cohesión social y confianza inversionista. ¿Alguno de ustedes se ha preguntado por qué construyen tantos hoteles hoy en Bogotá? ¿Cuántos empleos directos genera ello? Para hablar de aciertos y obras de Uribe faltarían hojas y tiempo, solo para citar el más renombrado por estos días, nuestro gran evento, el mundial de fútbol Sub 20; hoy al menos 24 países hablan de Colombia y estoy seguro que apuestan muchos de sus ciudadanos a conocer nuestro país por ese encuentro deportivo.  ¿Usted sabe por qué gobernante logramos ser sede de este mundial? Pues si, como le parece, gracias a Uribe y a su vicepresidente Francisco Santos que trabajaron de manera ardua para que  nuestro país, Colombia, fuera sede de este evento.

El triste paradigma de la politización de la justicia y la judicialización de la política tiene que parar algún día. Los hechos hablan por sí solos, un señor de sombrero cuestionado ampliamente por sus vínculos con las Farc anda por ahí campante, Piedad Córdoba, agitando las banderas de una paz a cambio de soltar guerrilleros presos, por ciudadanos secuestrados. La judicialización de la política no da más. Quienes nos identificamos con esos cien puntos que en  el 2002 un hombre aguerrido sugirió a los colombianos para votar por él, decimos no más judicialización de la política, no hagamos ver a la justicia como vehículo de venganza y pasiones políticas, basta ya. O ¿cuándo van a venir por nosotros a quiénes nos identificarnos con Uribe?

Nota 1: A mi juicio, si este gobierno trabaja en destapar las supuestas “ollas de corrupción” ¿por qué no se pone muy juicioso a trabajar para destapar la más repugnante llamada: falsos positivos?

Nota 2: ¿Por qué a Arias lo tratan peor que un paramilitar o guerrillero, y un exmilitar condenado a 40 años de cárcel, por la participación en una masacre vive feliz en Miami protegido por la OEA y el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo?

Nota 3: ¿Por qué el alcalde Moreno está muy campante disfrutando del mundial en palco y vehículo oficial?

Twitter: @g_rodriguezm

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