Partió el gran filósofo de ciudadanía y valores

21 de enero del 2013

El maestro de maestros Guillermo Hoyos Vásquez aseguró, mucho antes de su reciente muerte, un indisputable sitial de privilegio en los anaqueles de la historia de la filosofía en Colombia. Pocos hombres logran pasar el juicio implacable de la historia, tanto de su gran trasegar en el mundo de las ideas en el campo de […]

El maestro de maestros Guillermo Hoyos Vásquez aseguró, mucho antes de su reciente muerte, un indisputable sitial de privilegio en los anaqueles de la historia de la filosofía en Colombia.

Pocos hombres logran pasar el juicio implacable de la historia, tanto de su gran trasegar en el mundo de las ideas en el campo de la producción filosófica como por ser capaces de vivenciar (vale decir encarnar) su propio experimento teórico de valores, sociedad, educación y ciudadanía, en últimas de “democratización de la democracia”.

No puedo sacudirme  de sus telúricas enseñanzas de filosofía alemana y del derecho en la universidad de los Andes, donde iba en sandalias detrás de un obligado cigarrillo, como terca expresión de su resistencia  después de colgar sus hábitos como jesuita. Él no daba clases sino disertaba, en una interlocución torrencial que lograba desenfundar haciéndonos entender cómo el mundo sin teoría y pensamiento no es tal. Pensar no era una tarea sino un ejercicio interminable.

Al paso de su vida intelectual se le oyó reclamar una identidad nacional “que la refunde desde la perspectiva de las víctimas”, no de los vencedores sino desde los vencidos, e insistir con Kant que “lo grave de la guerra radica en que crea más personas malas que aquellas que elimina”, los cuales son las premisas históricas de la participación ciudadana contra la exclusión en Colombia.

Su ímpetu telúrico cambió mi vida, proveyéndome el infaltable arsenal teórico de mi quehacer ciudadano, la caja de herramientas en los estudios posteriores de posgrado en filosofía a los que por sugerencia suya dediqué obsesivamente  varios años, bajo la tutela de la academia pontificia de su hermano, también destacado filósofo. Guillermo Hoyos, en lo personal, sembró los fundamentos filosóficos de mi actividad de participación ciudadana anticorrupción.

Una semblanza de Guillermo Hoyos es casi imposible de lograr. Su pulcritud y agudeza intelectual iban de la mano de su calidad humana y personal sin límites. Guillermo Hoyos fue el primer doctor en filosofía del país, pero al mismo tiempo fue ese gran pensador que Colombia no supo, en el buen sentido, “aprovechar”, como tampoco dignificar suficientemente en vida, pese a tantas condecoraciones obtenidas. Fue el último de esos grandes hombres que hizo más por el país de lo que el país hizo por él.  No necesita pedestales, pues vivió sin arrogancias en el más alto por mérito propio, por ello aseguró: “El filosofo como “funcionario de la humanidad” sólo se constituye en intima relación con la experiencia cotidiana”. Colombia tardará mucho tiempo en, prácticamente, entenderlo en cultural y socialmente asimilarlo. Paz en su tumba.

Misceláneos

Interbolsa, el fraude cambiario y defensoría del contribuyente

El desafuero de Interbolsa ha dejado al descubierto no solo el impacto al sector bursátil, sino un espasmo al sector  cambiario que viene de vieja  data. Una vez el sector  financiero advirtió que una de las principales fuentes de divisas  eran las remesas del exterior, logró entrar en este sector en compañía de los comisionistas de bolsa que inicialmente  podían solo negociar con acciones, pero que rápidamente incursionaron en el manejo de divisas –remesas y transferencias-. Una  investigación pendiente por parte de la Dian es si los recursos de Interbolsa depositados en los paraísos fiscales centroamericanos se hicieron en cheque, o en dinero efectivo, o tren transferencias a través de la banca o sistemas institucionalizados para tal fin.  La procedencia de tales recursos en particular, y establecer la licitud de tales operaciones. ¿Acaso tales operaciones fueron reportadas al Banco de la República y la Superintendencia Financiera de Colombia que vigila los reportes habituales respectivos? ¿Acaso el Banco de Curazao tiene oficina de representación en Colombia, y la misma cuenta de Interbolsa está registrada en Colombia? ¿Interbolsa  informó dentro de los quince días siguientes a aquellos? Y de ser  así ¿ no es el Estado el que debería responder a través del Fondo de Garantías Financieras? Si el Estado falla en el deber de vigilar, debe responder plenamente a los vigilados, usuarios y la sociedad en su conjunto.

Los comisionistas de bolsa, a través de concesiones legales inesperadas, entraron en un mercado especulativo en condiciones abiertamente  favorables que terminaron reventando las propias casas de cambio licitas, retener  impuestos indebidos, -como el Iva y el gravamen a movimientos financieros- y quedarse con el negocio completo. Prevalidos de privilegios indecibles que apenas nuestra justicia y órganos de control y “des-control”, así como autoridades, tarde, como el búho de Minerva, empiezan a advertir. Ojalá para rectificar más temprano que tarde.

Este escenario contrasta con la necesidad de fortalecer espacios de defensoría de los usuarios del sector, y de paso brindar condiciones de mayor seguridad jurídica y garantías a la sociedad en general, donde el tema impositivo por desgracia se aplica primero, y, absurdamente, luego se evalúa su comprensión, claridad, y aplicabilidad. Solo eventualmente se revisa.

Julio Gómez cortina  de humo del caso Colmenares

Como ocurrió en el momento de mayor crisis del proceso contra el exdiputado Sigifredo López, y ahora con la liberación de tres testigos de cargo en el caso Colmenares, la Fiscalía General echa mano de procesados del cartel de la contratación para tratar de generar con un aducido  “golpe  de opinión”, como es el caso de la captura de Julio Gómez, mientras Álvaro Dávila sigue  suelto. Y qué decir de los peces gordos que pertenecen al grupo de los intocables, al tiempo que mantienen un crudo silencio con el recurrente anuncio respecto de las investigaciones contra los concejales de Bogotá.

@pablobustossanc

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