La conspiración contra Paul McCartney

15 de abril del 2011

Existen varias conspiraciones famosas. Dicen que a Lady Di la mataron, no fue un accidente; también, se dice que el Hombre nunca llegó a la luna y que las Torres Gemelas las derribó el gobierno de George W. Bush. Para todas estas teorías existen argumentos que prueban que no es mentira. Mi conspiración favorita es la que involucra a los Beatles, específicamente a Paul McCartney.

El primero de julio del año 2005, en la productora Highway 61 Entertainment, en Hollywood, recibieron un sobre de manila sin remitente, con sello postal de Londres. Había dos mini-cassettes con una etiqueta que decía: EL ÚLTIMO TESTAMENTO DE GEORGE HARRISON. Las cintas contenían la voz de un hombre que se identificó como George Harrison, quien grabó su confesión mientras se recuperaba del ataque de un extraño en la habitación privada de un hospital de Oxfordshire, al oeste de Londres. Harrison se encontraba en este estado porque el 30 de diciembre de 1999 un hombre se metió a su mansión y lo atacó apuñalándolo en el pecho. Harrison creía que el MI5, el servicio de inteligencia británico, era responsable de su ataque y también del asesinato de John Lennon, en ese entonces casi veinte años antes, y grabó estas cintas para que quedara evidencia en caso de que volvieran a intentar asesinarlo.

¿Y porqué el MI5 iba a querer matar a los Beatles? La respuesta es fascinante, y es lo que la hace mi conspiración favorita.

Una noche en la que  llovía mucho los Beatles llevaban horas en los estudios de grabación Abbey Road trabajando en el que sería el álbum Rubber Soul. Lennon y McCartney discutían porque McCartney quería canciones que fueran éxitos radiales, y Lennon quería algo más poético, “más Dylan-esco”. Pelearon hasta que McCartney salió del estudio golpeando la puerta detrás de él y se fue en su carro. Una hora más tarde llegaron unos oficiales del MI5 y les dijeron que acababa de haber un terrible accidente automovilístico en el que Paul McCartney estaba involucrado.  Todavía llovía. Se subieron a la camioneta del MI5 y manejaron unas tres millas hasta que se encontraron con el carro blanco de McCartney –destruido-, a un lado de la carretera. Los oficiales les dijeron que había un muerto, un hombre blanco al que no habían identificado, pero la única testigo, una mujer llamada Rita insistía que se trataba de Paul McCartney.

Lennon, Harrison y Starr vieron a una mujer con un vestido azul, sentada en un muro de ladrillos que lloraba desconsoladamente. Rita dijo que McCartney había parado y había ofrecido llevarla, pues llovía muchísimo y ella no tenía sombrilla. Rita subió al carro y solo entonces se dio cuenta de que el conductor era Paul McCartney, y empezó a gritar y a manotear histérica. McCartney perdió el control del carro y se estrelló. Él quedó inconsciente y Rita salió del carro a pedir ayuda. Cuando volvió, el carro había explotado, decapitando a McCartney. Los tres Beatles vieron la cabeza en una piscina de sangre, separada de su cuerpo. Le faltaba un ojo. Los tres hombres supieron que era su amigo y lo identificaron a los oficiales del MI5.

Uno de los oficiales exclamó: “He kind of looks like a walrus, doesn’t he?” (Como que se parece a una morsa, no?). John levantó ambos puños en el aire y le gritó: “No! I am the walrus, not him! I am the walrus, I am the walrus!” (No! Yo soy la morsa, el no! Yo soy la morsa, yo soy la morsa!).

Después los tres Beatles se fueron con los oficiales para una casa del MI5 donde les informaron que “El gobierno de Su Majestad cree que si la muerte de Paul se hace pública, sin lugar a duda se desataría una ola de suicidios a nivel mundial”, y les ordenaron permanecer en silencio y mantenerlo en secreto durante el mayor tiempo que fuera posible. El MI5 les obligó a ocultar la muerte de Paul McCartney e hicieron un plan para suplantarlo sin que nadie se diera cuenta.

Los Beatles se sentían en la cima de su carrera creativa y Lennon dijo que él tenía un montón de canciones que había pensado y escrito con McCartney. Dijo que podía terminar alrededor de unas cincuenta canciones a nombre de los dos, suficientes para que duraran un buen tiempo más.

Al día siguiente le anunciaron a la prensa que los Beatles dejarían de dar conciertos por un tiempo y únicamente trabajarían en el estudio de grabación. En el programa de televisión American Bandstand hicieron un concurso en el que buscaban al hombre que más se pareciera a Paul McCartney. De ahí sacaron a William Campbell, a quien empezaron a pagarle un sueldo para que hiciera parte de la farsa. Le hicieron varias cirugías en la cara en el transcurso de cinco años, escondiendo las cicatrices con pelos largos, bigote y barba, tomándoles fotos para las portadas del los álbumes en donde sólo se ve un lado de la cara, o dibujando a todos los Beatles, o haciendo collages, para disimular que en realidad no era Paul McCartney, sino Faul, como Lennon le decía. Le había empezado a decir False Paul (Paul Falso), y cambió a Faul para no ser tan evidente. A Faul también le enseñaron a hablar con el acento de Liverpool y a tocar el bajo con la mano izquierda, como lo hacía Paul.

Lennon, Harrison y Starr se sentían culpables por la mentira de la que hacían parte, pero el MI5 los había amenazado de muerte así que no tenían otra opción que participar. Lennon había leído el libro El bote abierto de Stephen Crane, donde se van cuatro hombres en un bote al mar y uno de ellos muere. Cuando vuelven a la costa le mienten a la gente sobre la muerte, pero deciden contar la verdad a través de poesía. Así es que a Lennon se le ocurrió darle pistas a los fans a través de mensajes ocultos en las letras de las canciones y el sonido, en las fotos de sus álbumes. La idea era contar que Paul había muerto, y que quien lo remplazaba era un farsante, pero lo hacía de un modo no evidente.

El título, Rubber Soul (Alma de caucho), se refiere a Faul, que aunque tenía cuerpo de Paul, jamás tendría su alma. La foto estaría tomada desde la perspectiva de McCartney desde su tumba en la tierra

El único a quien no se le ven ambos ojos y el único a quien sólo se le ve media cara es McCartney. En este álbum Lennon empezó a usar efectos sonoros y Harrison introdujo la música de la India, todo para disimular la falta de experiencia de Faul.

De los cuatro Beatles, a quien metieron al baúl es a McCartney. El título Yesterday and Today (Ayer y hoy) se referiría al antes y después de la banda, con Paul y con Faul respectivamente.

Esta foto es el entierro de Paul McCartney y es el álbum que más pistas tiene. Debajo de la mano que hay sobre la cabeza de McCartney está la cara del escritor Stephen Crane. La carátula de este álbum se abría como un libro, y en las fotos de la parte de adentro aparecen los tres Beatles de frente, y Paul le esta dando la espalda a la cámara.

Los tres Beatles van caminando al mismo ritmo y  en la foto los tres tienen la pierna izquierda adelante, Paul es el único que camina a un ritmo diferente, además es el único que no tiene zapatos puestos. McCartney esta sosteniendo el cigarrillo con la mano derecha, y McCartney era zurdo.

Los tres Beatles miran hacia la izquierda y tienen un fondo blanco en la foto, el único con un fondo rojo y mirando hacia el frente es McCartney.

En teoría hay muchas más pistas escondidas en las letras de las canciones y sus títulos. Y si se oyen los acetatos de atrás hacia adelante, se pueden oír mensajes ocultos que afirman que McCartney esta muerto. Cada quien es libre de interpretar lo que quiera, yo sigo buscando una conspiración aún más alucinante que ésta.

Twitter @Virginia_Mayer

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