¿Por qué el Cauca?

11 de julio del 2012

Hace cerca de un año expresé en columna muy similar, por no decir la misma, la situación en el Cauca. En dicha columna puse en evidencia la posible presencia del cabecilla mayor de las Farc en ese departamento. Meses después fue reducido por las Fuerzas Militares, en una acción conjunta de la inteligencia de avanzada […]

Hace cerca de un año expresé en columna muy similar, por no decir la misma, la situación en el Cauca. En dicha columna puse en evidencia la posible presencia del cabecilla mayor de las Farc en ese departamento. Meses después fue reducido por las Fuerzas Militares, en una acción conjunta de la inteligencia de avanzada de la Fiscalía General, y el apoyo táctico de las Fuerzas Militares.

Cobra vigencia el tema pues un departamento tan asediado por la violencia ha reclamado varias veces presencia institucional; ya una vez el Presidente Santos se había desplazado hasta allá para llevar a cabo un consejo de seguridad y mostrar que había Estado. Mañana nuevamente el Presidente, su gabinete, fuerzas militares, autoridades políticas del departamento estarán allí, entre ellos el senador conservador José Darío Salazar ¿Qué viene para el Cauca? ¿Cuál es la posible solución a su mayor problema?

En los últimos seis meses la incursión subversiva en el Departamento del Cauca ha pretendido enviarle a la opinión pública un mensaje de empoderamiento y cambio de estrategia por parte de los alzados en armas.

Allí, en pleno corazón de ese departamento, es donde el bandido Luis Eliécer Rueda alias Matías viene sembrando el terror y la confusión entre pobladores con el anacrónico discurso de tomarse el poder por las armas, tratando de ganar adeptos entre pobladores e indígenas que ignoran en muchos casos que el Movimiento Bolivariano es igual a las Farc, movimiento que este terrorista promueve.

¿Violar los protocolos internacionales, usar casas de los pobladores como trincheras es propio de rebeldes? O, ¿de un ejército que se autoproclama del pueblo?

Nos preguntamos esto muchos colombianos con desazón, pues es absurdo que los terroristas de las Farc pretendan llamarse “ejército del pueblo” masacrando y aniquilando colombianos a diestra y siniestra. Ni son un ejército, pues su comportamiento de pandilla armada y movimientos de roedores cada día desdibuja todo lo que han vendido a la comunidad internacional diferentes ONG y líderes de izquierda en el mundo. Por otro lado, quienes todavía se atreven a llamar “rebeldes” a los terroristas de las Farc deberían ubicarse. ¿Acaso tenemos en Colombia una dictadura?

Los constantes hostigamientos y ataques con modalidades del terror internacional nos dan una clara luz. Primero, que las Farc están retomando posiciones sobre todo en el sur del país. El Cauca esta infestado al parecer por cuatro columnas subversivas que lidera el bandido alias Matías. En el departamento buscan el control de la coca y posterior comercialización buscando la salida de la misma por la Costa Pacífica y el sur del país. Además, darle apoyo y provisiones al Comando Conjunto de Occidente de las Farc. Esa es la tarea del bandido.

Las Farc empezaron a cambiar aparentemente de táctica por dos posibles motivos. Por el cierre que las Fuerzas Militares le han hecho para frenar su llegada al Valle del Cauca y a zonas aledañas a Cali especialmente. Con las operaciones “Ángel” y “Fuego Azul” no les han dejado otra opción que estar en la Cordillera Central con sus cuatro estructuras definidas pregonando el Movimiento Bolivariano, guardando la retaguardia al Comando Conjunto de Occidente y haciendo terrorismo.

Las razones por las que el Cauca ha sido la víctima de la mayor embestida de las Farc en más de ocho años son sencillas: fue guarida de su mayor cabecilla, allí es donde se produce la mayor autosuficiencia logística de la organización terrorista, organización de “masas”, todo tipo de actividades conexas al narcotráfico, desde el control de la siembra de la hoja de coca hasta la “comercialización del producto final”, la coca. También es la zona perfecta para hacer empalme con las estructuras ubicadas en Tolima y Huila.

Los colombianos nos solidarizamos con el dolor y las angustias que padece el Cauca por parte de los terroristas, y hacemos votos para que las fuerzas del orden hagan lo propio. Los colombianos quieren resultados, muchos piden más Plan Patriota que los dio por cerca de ocho años. A los pobladores de Toribío, Argelia, Sucre y demás poblaciones caucanas afectadas por el terror de los violentos, fortaleza. Todo el apoyo moral a quienes guardan la ley y el orden en el Cauca y mucha templanza a sus autoridades políticas y civiles.

Twitter: @g_rodriguezm

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