¿Post conflicto? No ¿Post plebiscito? Sí

14 de junio del 2017

Quienes votaron SÍ en el plebiscito. ahora se sienten frustrados como bien lo indican las encuestas.

¿Post conflicto? No ¿Post plebiscito? Sí

En estos momentos Colombia pasa no por el tan cacareado postconflicto sino por un muy palpable post plebiscito. Toda la atención que quiso captar el gobierno, con su propaganda engañosa de una paz de papel, fue reducida a su mínima expresión cuando la mayoría de los colombianos votamos NO en un plebiscito al que acudimos respetando los principios de una democracia de la que ya no quedan sino restos desperdigados acá y allá.

Las expectativas generadas de un idílico post conflicto quedaron frustradas, para aquellos que alguna vez creyeron en la paz de Santos, al ver como el presidente, ya con su precioso Nobel, se burló de la decisión popular. Los que le habían alcahueteado todo el circo de La Habana y aceptado el mamotreto con el que salieron luego de años de negociaciones en la paradisiaca isla de Cuba, dispuestos a tragarse los inmensos sapos que contenía el acuerdo por instrucciones del mismo Santos, han comprendido, por fin, su triste papel al notar los primeros indicios del inmenso engaño en el que habían caído. De aquellos que votaron por Santos en 2010 fueron pocos quienes reincidieron, pero muchos de quienes lo hicieron en 2014 volvieron a caer en la trampa y votaron SÍ en el plebiscito. Ahora se sienten frustrados como bien lo indican las encuestas.

En las primeras semanas que siguieron al plebiscito se tuvo la impresión de que el gobierno se había salido con la suya y que pasaría de agache el conejo que hizo a los colombianos. Hoy, luego de ocho largos meses, se nota la apatía y el rechazo que genera el andamiaje de las conversaciones de paz. Todo eso huele mal y cada día las muestras de descontento, entre quienes en algún momento apoyaron a Santos, demuestran que el fétido olor se ha hecho insoportable para todos.

Hasta hoy no se había visto, desde que se hacen encuestas en Colombia, a un presidente con la vergonzosa aprobación del 12%. Considerando el empeño en figurar y pasar a la historia, lo que ha significado un derroche inmenso de dinero y unos niveles de corrupción alucinantes, comparado con la respuesta de su pueblo que se resume en desprecio y rechazo, podemos concluir que el destino trágico de Juan Manuel Santos está trazado. Su caída se anuncia desde ya y aunque si pasará a la historia, como tanto lo anhela, lo será junto con Nicolás Maduro y otros de su calaña que, por desgracia, han protagonizado este extraño comienzo de siglo gracias a la traición y el engaño.

Lo que ha traído el post plebiscito es fruto de una toma de consciencia colectiva que le devuelve al pueblo su condición como poder soberano, al entender que ha sobrevalorado a quienes, encontrándose momentáneamente en el poder en cualquiera de sus tres ramas, han abusado de él llegando al extremo de hacer lo que les da la gana pasando por encima de la Constitución. Sobrevalorados también han estado los narcoterroristas de las FARC y su capacidad de hacernos daño y sobrevaloradas las palabras guerra y paz. Esta toma de consciencia puede ser comparada a la de quienes, habiendo superado un vicio o dependencia, comprenden que habían sobrevalorado en sus vidas el alcohol, las drogas, el sexo o el juego, según cada caso.

A pesar de lo frustrante que ha sido pasar por este largo y catastrófico gobierno, hemos sabido madurar ante la adversidad. Los colombianos, así como los venezolanos, los ecuatorianos, los argentinos, los bolivianos y todos los ciudadanos de esta región que han tenido que soportar a unos ineptos y vanidosos gobernantes sumisos a la dictadura cubana, despertamos y nos sacudirnos de estos aprendices de dictadores para asumir nuestro destino.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO