Presidente Duque; camine marchamos!

16 de noviembre del 2019

Por: Juan Pablo Pineda.

Presidente Duque; camine marchamos!

El susto más grande que tuvo el expresidente Juan Manuel Santos fue cuando menospreciaron la voluntad del sector rural, después de la expresión “ese tal paro no existe”, esto fue a finales de su primer período.  Dicho comentario tuvo consecuencias; cambio de ministros, irrigación de recursos para el sector, visualización de liderazgos sociales, pero lo más importante: Santos se sintió vulnerable.

El escenario latinoamericano está algo convulsionado, pero las causas y sus raíces son muy distintas. Colombia no debe perder el norte y distraerse con posibles conspiraciones.  El gobierno nacional y local debería unir sus voces en contra de la corrupción, a favor de la juventud, nuestros jubilados y por una educación de calidad.

Ojalá que en el Palacio de Nariño, entiendan que muchas veces es imposible navegar con viento en contra. Un buen marinero utiliza la fuerza del viento, sin importa que esté en sentido opuesto a su progreso. Lo único que tiene que hacer es dirigir las velas de tal forma, que le permita avanzar en zigzag… pero avanza; a un ritmo más lento, con mayor recorrido, aunque siempre manteniendo la mirada fija en el puerto de llegada.

Se escucha en los corrillos del poder, que al Presidente Duque le está tocando duro, por que tiene mucha oposición política y que la movilización social está tomando fuerza.  Error, lo que sucede es que el gobierno no ha podido decodificar el querer de las masas – no me refiero a mermelada o “cupos indicativos”- me refiero a entender las frustraciones de: 1-  Los jóvenes que buscan un espacio con protagonismo y representación política. 2- Las comunidades indígenas del sur del país, que ven truncados sus planes de poder, por los narcotraficantes que operan sus territorios. 3- Las centrales obreras; en este punto los errores políticos y de comunicación del gobierno y su partido, han dado oportunidad al discurso proletario que está tomando fuerza descomunal. Sólo falta que se unan: transportadores de carga, taxistas y los bicitaxis.  No olvidemos que ya graduaron a Carlos Vives de mamerto y a Fonseca de tibio.

Estamos a tiempo para que el gobierno dé un giro audaz y temerario, que sorprenda hasta al más incauto de los marchantes, en donde se proponga: El que quiera un sacudón en el país, salga con una camiseta blanca y en bicicleta!  Se debe invitar a todos los colombianos sin distinción de raza, condición, religión o visión política.

La invitación a la marcha debe emanar del Presidente Iván Duque Márquez.  Presidente, créale a su instinto y tome la decisión. Le propongo lo siguiente, sin importar las susceptibilidades políticas: Active al Ministro de Comercio, José Manuel Restrepo, para que lidere la iniciativa con los estudiantes; el diálogo con las centrales obreras debería ser liderada por el Secretario de la Presidencia, Diego Molano, y los indígenas por el Ministro de Agricultura, Andrés Valencia. Cite una reunión en su despacho, con los actores de la cultura -músicos, deportistas, columnistas, intelectuales, caricaturistas etc.- para dialogar y ver cómo podemos darle un timonazo al país para que despierte, donde todos sean protagonistas.  Todo ciudadano debe ser un soldado de Colombia (Sun Tzu), active las fuerzas de las masas y sus influenciadores a su favor. No pierda más tiempo con los odios de políticos y sus intereses patológicos.

Colombia, salgamos a marchar!

El triunfo es del que toma las decisiones, la historia de los valientes y el aprecio de un pueblo del que los escucha.

Juan Pablo Pineda Azuero
@JuanPabloPineda

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