Presidente Trump que no se repita

21 de octubre del 2019

Por: Carlos Salas.

Ser o no ser uribista Opinión de Carlos Salas

“La decisión que llevó al desastre” es el titulo del escrito del prestigioso abogado cubano, Mario Lazo, realizado a partir de una investigación  hecha por él mismo entre 1961 y 1964 sobre lo que realmente ocurrió en la bahía de Cochinos y que publicó Selecciones en su edición de septiembre de 1964. La pertinencia de esos hechos, cincuenta y ocho años después, es clara cuando lo que se juega en Venezuela podría tener resultados tan desastrosos o peores de los que hemos venido padeciendo por decisiones políticas irresponsables tomadas por el gobierno americano de la época.

¿Cómo pudo pasar que la nación más poderosa de la tierra fracasara en su intento de liberar a Cuba de la dictadura de Castro? La respuesta a esta pregunta se encuentra en el relato de Mario Lazo fruto de la promesa que se hizo luego de escapar de la prisión y abandonar la isla: “Aunque a ello tuviera que dedicar lo que me queda de vida, descubriré las causas que hicieron fracasar la invasión de Cuba”.

Voy a intentar un breve resumen de los acontecimientos: En abril de 1961 ocurrió lo de bahía de Cochinos, una de las tragedias más graves ocurridas en el siglo XX por sus nefastas consecuencias. El plan cuidadosamente elaborado por el gobierno de Eisenhower, su Secretaría de Defensa, la CIA y el estado mayor conjunto para ser ejecutado por los valientes muchachos de la Cuba Libre, como se hacían llamar quienes luchaban desde el exilio por liberar a su país, tenía todas las probabilidades de éxito. Por desgracia no estuvo totalmente listo para ser ejecutado antes de terminar su mandato el presidente republicano.  Cuando llegó a la presidencia Kennedy, apoyado por sus consejeros políticos, tomó decisiones que llevaron al traste el plan original. ¿Fue hecho a propósito? Me atrevería a decir que sí. Aunque el autor no lo dice explícitamente es fácil sacar esa conclusión después de leer y releer su artículo. Fue una verdadera traición.

El plan original, denominado Operación Plutón, era desembarcar una fuerza de 1.500 hombres en Trinidad, ciudad donde contarían con el apoyo de sus 20.000 habitantes anticastristas y que geográficamente permitiría, en caso de necesidad, un repliegue para una posterior guerra de guerrillas. Esto fue descartado por Kennedy y sus asesores, aduciendo argumentos que podríamos calificar ahora de políticamente correctos. Con el pretexto de no aparecer ante el mundo apoyando una invasión decidieron hacerlo más discretamente en bahía de Cochinos en donde quedarían los políticos americanos menos expuestos a la opinión publica pero dejando a los cubanos, ellos sí expuestos a ser masacrados por Castro como ocurrió efectivamente.

El plan se sustentaba en una ofensiva desde el aire en la que viejos aviones de la segunda guerra mundial, piloteados por integrantes de la Cuba Libre, destruirían la fuerza aérea de Castro en tres ataques consecutivos. Para la mañana del 15 de abril estaba prevista una escuadrilla que destruiría en tierra a la mayor parte de los aviones de Castro. Esto fue alterado por Kennedy a última hora sin consultar al estado mayor conjunto permitiendo el despegue de solo ocho bombarderos de los quince previstos. El segundo y el tercer ataque fueron suspendidos del todo, dejando la mayor parte de los aviones de la dictadura sin ser destruidos. Lo que siguió, sin cambio alguno, fue la operación de desembarco pero ahora expuesta a un ataque desde el aire del que no tendrían escapatoria.

Los de la Cuba Libre fueron masacrados y Kennedy se lavó las manos inútilmente porque la propaganda comunista terminó calificando la operación como un intento de invasión a la isla, por parte de los imperialistas, derrotado por los revolucionarios cubanos. Este desastre abrió las puertas para que la injerencia de la Unión Soviética se hiciera de forma descarada, se tuviera al mundo en vilo con la crisis de los misiles y se propagara el comunismo por toda América Latina como una peste.

Los detalles que devela Mario Lazo de este lamentable suceso dejan en claro como la cobardía y la hipocresía se impusieron para desembocar en una verdadera tragedia. Lo que ocurrió en la bahía de Cochinos fue una traición del presidente Kennedy a los muchachos de la Cuba Libre con gravísimas consecuencias que hemos venido padeciendo, no solo el pueblo de Cuba sino toda America Latina, durante más de medio siglo.

Presidente Trump que no se repita. No traicione al pueblo venezolano, sería un error garrafal que tendría consecuencias inimaginables condenando a Venezuela y a toda la región a otros sesenta años de dolor y miseria.

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