Quienes son los presidenciables

17 de diciembre del 2015

Candidatos a la Presidencia en el 2018.

En una democracia, aún imperfecta como la colombiana, todos tenemos el derecho a interrogarnos quienes podrán ser los candidatos a la Presidencia en el 2018, año en el que  finaliza el segundo y último periodo presidencial de Juan  Manuel Santos. Y no solo el derecho, si no la obligación de escudriñar en el complejo y cambiante panorama político donde nos estamos jugando, nada  más y nada menos que la paz  y la reconciliación que han sido tan huidizas para la sociedad colombiana. En estos esfuerzos es de justicia reconocer las dimensiones de estadista del Presidente Santos, quien, contraviento y marea ha persistido y demostrado  en la mesa de dialogo de Cuba  su impecable compromiso por la Paz.

Hoy, al reflexionar sobre los potenciales candidatos a la presidencia, siento que estos deben tener como impronta fundamental: un claro compromiso con la construcción de la  sociedad del Pos acuerdo,  para rehacer el destruido tejido social y volcar todos  sus esfuerzos  en  la incorporación a la vida social y económica de las más de seis millones de víctimas que nos dejó el conflicto armado. Es urgente pagar la vieja y anacrónica deuda social que el Estado tiene adquirida con los pobres del campo y de la ciudad y  en definitiva lograr posicionar a Colombia en el grupo de naciones,  donde el reconocimiento a los DD.HH. en todas sus dimensiones, sean  verdaderas políticas públicas de satisfacción a las necesidades y expectativas de la gente.

Ya el Senador Horacio Serpa desde su periódico virtual Ola Política muestra los atributos especiales que conjugan la vida política de Humberto de la Calle y lo enseñan como uno de los colombianos con más opciones para ocupar la silla presidencial. Nacido en la apacible población de Manzanares, Caldas. Desde muy joven mostró sus inquietudes literarias que lo llevaron a ser el “monaguillo” de los Nadaistas Gonzalo Arango y Jota Mario Valencia. Sin embargo, muy pronto asumió la ideología liberal de su padre, víctima de la violencia en su pueblo natal, y en ella se ha mantenido hasta los días actuales, donde se desempeña con sobrada solvencia y reconocimiento como el jefe de la delegación de Paz del  gobierno Santos, en La Habana, Cuba. En esta última y  desafiante responsabilidad le ha enseñado  a la sociedad colombiana que es posible dialogar  con los adversarios más duros situados en  la otra orilla de nuestra juridicidad. Ha sido capaz de comprender y conducir la complejidad hasta tales extremos, que de ella misma  ha germinado  la  nueva y  real posibilidad  del fin de la violencia,  y  de lo que es más importante el renacer de una verdadera actitud democrática  en  los curtidos guerrilleros de las Farc.  Por eso, es nuestro primer opcionado para llegar a la presidencia de la Republica, en el profundo desafío de construir la sociedad del pos acuerdo que hoy  se está delineando en los sueños de La Habana.

Hay un segundo candidato que con su diplomacia política y el correcto manejo de las bancadas parlamentarias  en el Congreso le ha permitido al Presidente Santos cruzar un océano de dificultades y lograr la aceptación del Plebiscito como mecanismo que le permita al pueblo ratificar los Acuerdos de La Habana. Me refiero al Ministro del Interior Juan Fernando Cristo, quien se ha  convertido en uno de los más emblemáticos defensores  de la Paz.  La sociedad colombiana lo ha visto en los municipios más deprimidos y afectados por la guerra levantando su voz y su gestión para convencer a miles de compatriotas  de que: llegó la hora de la Reconciliación Nacional, y en abrumadora mayoría debemos votar masivamente en el próximo Plebiscito, el que abrirá las puertas a una Colombia justa, incluyente y solidaria. Su compromiso con la paz  y con las víctimas del conflicto lo avalan como la personalidad que está en condiciones de asumir la Colombia del pos acuerdo para poner sobre rieles la nueva sociedad del pos conflicto.

Desde los campos de una nueva y fraterna sociedad se viene perfilando la figura valiente y carismática de Iván Cepeda Castro.  Su nombre está íntimamente ligado a la larga lucha por la supervivencia y el surgimiento político de las víctimas de esta cruel guerra fratricida. Pocos como él conocen el laberintico proceso que llevó al Presidente  Santos a declarar a las víctimas como el eje central y fundamental de la Paz.   La Colombia nueva que surge después de la firma de la Paz va a encontrar en él una reserva moral y ética como pocas veces se ve en la vida traumática de las naciones. De esa conjunción de esperanzas, sueños y fe, Iván Cepeda Castro se perfila como el dirigente social que es capaz de enrumbar a Colombia por los inéditos y solidarios caminos, haciendo realidad el artículo 22  de la Constitución Política: “La Paz es un deber y un derecho es estricto cumplimiento”.

Estos son los nombres que desde el fondo de mi corazón se revelan como hombres con formación, trayectoria política,  compromiso y capacidad para concretar y hacer realidad el país que desde la esencia misma del Estado pueda implementar  y concitar a los distintos sectores sociales para hacer realidad y darle sostenibilidad a los acuerdos que hoy permiten la paz, los que no son otra cosa más que: hacer realidad los sueños de justicia social y prosperidad que tanto anhelamos los colombianos.

NOTA. A todos mis lectores, amigas y  amigos,  les envío mis mejores deseos en estas navidades y un feliz y próspero Año Nuevo.

EX.EMBAJADOR DE COLOMBIA EN EUROPA

VICEPRESIDENTE COMITÉ PERMANENTE DE LOS DD.HH (CPDH).

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO