Réquiem para un sueño

31 de mayo del 2011

La aprobación de la Ley de Víctimas es histórica, porque como dice Daniel García Peña, “en Colombia queríamos construir el futuro sin entender el pasado” y la memoria que por tantos años nos ha fallado a los colombianos, es un prerrequisito para cualquier proceso de reconciliación.

Es cierto que ninguna ley por si sola hace justicia o cambia la realidad pero reconocer a una víctima es el primer paso para repararla. Y aunque esta ley arranca a partir de 1985, ignorando el 9 de abril y la época de la violencia en Colombia, no se trata de una fecha arbitraria del orden fiscal, sino más bien simbólica por los hechos del Palacio de Justicia y el exterminio de la UP.

Lo relevante del asunto es que Colombia pasó de llevar a los victimarios al Congreso y de viajar con ellos por toda a Europa, a indemnizar integralmente a las víctimas del conflicto, mediante procesos que prometen ser ágiles y que Colombia pasó de Uribe –  2019, a las víctimas del conflicto –  2021.

Pero esto no es el comienzo del posconflicto, sino el comienzo de reconocer que Colombia tiene un conflicto interno y que por lo tanto debe ajustarse al Derecho Internacional, asumiendo su deber constitucional de reconocer integralmente a las víctimas del conflicto y garantizándoles la no repetición.

Y continuar otorgándole una segunda oportunidad mediante Justicia y Paz, a los victimarios que se desmovilicen, siempre y cuando, no hayan cometido delitos de lesa humanidad.  Por eso es natural que la Ley de Víctimas contraste con la ley de Justicia y Paz, porque la una es pensada en las víctimas y la otra en los victimarios.

Por último, me encontré un audio en youtube cuando el doctor Gustavo Petro era senador, más exactamente el día 15 de Junio de 2008 y cuando en la plenaria del Congreso de ese entonces, se intentaba infructuosamente sacar adelante la reparación integral a las víctimas del conflicto en Colombia y cuando Petro proponía un acuerdo nacional. Y eso es precisamente lo que hoy, tres años después en Colombia, llamamos la unidad nacional y que al fin permitió la aprobación de la Ley de Víctimas.

En resumidas cuentas, Petro ya lo había propuesto cuando era senador, cuando Uribe era el presidente y cuando ese proyecto de ley no pasó, porque no olvidemos que la Ley de Víctimas primero tuvo obstáculos morales y luego fiscales pero ahora lo más difícil será su implementación…

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