Réquiem por los partidos políticos

flickr.com /el fin de la recolección de firmas para las elecciones

Réquiem por los partidos políticos

28 de Agosto del 2017

Es tanto el desprestigio de los partidos políticos colombianos que 14 aspirantes a la Presidencia (grandes y pequeños) han decidido presentarse por firmas, a través de lo que legalmente se llama “un grupo significativo de ciudadanos”, consagrado en la ley.

El momento es inédito en Colombia, no porque algunos lo hayan hecho sino por “la fiebre” desatada de marginarse de las colectividades tradicionales, unas de vieja data y otras recientes.

Lo fácil y tradicional ha sido que los partidos le entreguen un aval a sus candidatos, pero atrás quedaron las grandes convenciones y forcejeos para hacerse postular. Nadie podía llegar a la Presidencia sin el respaldo de su partido, al punto de que Luis Carlos Galán tuvo que doblegarse al oficialismo liberal en su pretensión de ocupar el solio de Bolívar, antes de ser asesinado por el narcotráfico.

La situación hoy es bien distinta. Germán Vargas Lleras, muy sólido con su Cambio Radical, prefiere lanzarse por firmas. Y antes hicieron igual anuncio Clara López, Alejandro Ordóñez, Juan Carlos Pinzón y Sergio Fajardo, entre otros.

Tienen la ventaja de que sus campañas arrancan desde ya, autorizadas por la Registraduría Nacional y el Consejo Electoral para recoger firmas. Y de paso poner vallas, avisos de radio y televisión que inviten a respaldar la postulación, usar camisetas. Se saltan los procesos internos de los partidos, generalmente engorrosos y desgastantes.

Las campañas empiezan con la recolección de firmas y prosiguen con la validación de las mismas. Los candidatos presidenciales no están obligados a pagar las millonarias pólizas que antes suponían una talanquera.

Así las cosas, habrá precandidatos y candidatos con sus nombres, no en representación de los partidos (con algunas excepciones). Quizá el partido liberal logre unificarse con un candidato, pero todavía se ve lejana esa posibilidad, porque apoya a Humberto de la Calle o se enreda con unos cuantos coroneles que aspiran (Galán, Cristo, “chuspas”).

Los conservadores están igual o peor. Y buena parte de esa colectividad quiere irse con Uribe y su Centro Democrático. Los verdes y otros partidos pequeños (Mira, Opción Ciudadana) podrían lanzar candidatos para medirse en las primarias y contar en la recta final.

En síntesis, hoy podríamos –en la misa de los difuntos- cantar un réquiem por los partidos políticos colombianos, agonizantes desde hace varios años. Ya no son garantía para la elección de nadie. “La chapa” del partido cada día cuenta menos en las elecciones. Y muy poco en las presidenciales. ¡Brille para ellos la luz perpetua¡

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.