Respuesta a los insultos de los indignados fan youtubers

Respuesta a los insultos de los indignados fan youtubers

21 de abril del 2016

Por: @Don_DiegoNorea

El pasado fin de semana, en este espacio, se escribió una reflexión sobre la absurda influencia que tienen los youtubers.  Youtubers, el espejo de una sociedad estúpida

“Son el espejo de una sociedad estúpida, su influencia es gigantesca, casi tan grande como su inmadurez (…) se perfilan como los profesores de una sociedad cuyo principal valor será la estupidez”,  fueron algunas de las ideas que generaron la furia de los fan youtubers.

“Estúpido, imbécil, ignorante”, fueron algunos de las palabras utilizadas por el ejército defensor de quienes viralizan sus torpezas, para mostrar su inconformismo.

A quienes hacen eco del humor destemplado y ridículo de los youtuber, un recado: No me retracto de una sola coma.

Todo lo contrario, la reacción de estos jóvenes, que en realidad, en muchos de los casos son niños, reafirma lo expresado en este espacio. “Internet nos da el poder de decidir qué tan imbéciles queremos ser”, lamentablemente estos jóvenes tienen mucho poder de decisión.

Su reacción, airada e irracional, pone de manifiesto otra arista de este asunto: Los youtubers están creando una suerte de religión en la que ellos son los dioses.

Como pasa con las otras religiones, Dios nunca habla, tiene una suerte de deidad humana que habla por ellos.

Este fanatismo, que se expresa en forma de trino virulento, es peligroso. No en el sentido violento como el de quien ostenta un poder político o armado y amenaza con hacer daño, sino en el sentido del peligro intelectual.

Peligra la imagen de quien insulta, de quien ofende, de quien debate sin argumentos y solo se limita a poner como argumento la fe en su dios.

Como en la política, que quienes utilizan el poder para construir, pasan a la historia y son recordados con calidez, también pasa en Internet, las críticas que se hacen con altura, son recordadas con cariño.

Pasó en esta oportunidad. Quienes manifestaron su desacuerdo con la columna, y lo hicieron con decencia, ayudaron a la construcción del debate.

Y claro, tienen razón, no todos los youtubers se comportan como orates frente a un celular de alta gama y comparten sus vergüenzas, también hay buenos youtubers.

Que enseñan, que educan, que critican, que indignan, que valen la pena. Lamentablemente, la influencia de estos, es proporcional a la cantidad de seguidores en Twitter y a la cantidad de reproducciones en YouTube.

¿Me recomiendan alguno?

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