Ricardo Alarcón se va de Caracol

Ricardo Alarcón se va de Caracol

8 de marzo del 2017

Primero comentarista deportivo, luego presidente y finalmente asesor del grupo Prisa. Ricardo Alarcón acaba de poner fin a toda una vida en Caracol.

-Cuarenta años en los pasillos de Caracol Radio lo convierten en un hombre sabio, un valluno que carga entre pecho y espalda decenas de reconocimientos y condecoraciones que guarda en un gran espacio de su apartamento en Bogotá, entre sus decenas de libros antiguos, sus discos coleccionables de salsa y su música clásica. Y desde luego: los grandes recuerdos físicos que conserva de su paso por Caracol Radio, registran –en sus páginas oficiales- Prisa y la cadena colombiana.

-Es de los contados colombianos que saben de radio, que tienen el olfato, la agudeza para descubrir errores, fallas, que tiene la habilitad para hacer ajustes y corregirlos. Ricardo Alarcón- un valluno que escapó de la ingeniería ambiental de Cali- tiene un oído entrenado, una agilidad y un talento radial que lo convirtió en una de las grandes figuras de Caracol Radio, su segundo refugio desde hace cuarenta años.

Caracol destaca que su hoja de vida es más larga de lo que puede alcanzar la imaginación de quienes le conocen.

Gomoso del deporte terminó como comentarista deportivo en Caracol Radio. Su debut fue en Buenos Aires. Desde allí le contó a los colombianos detalles, anécdotas, jugadas del Mundial de Fútbol de Argentina. Édgar Pera narraba. Ricardo, comentaba.

En 1979, su mente no solo daba para analizar deportes. También para administrar. Terminó sentado en la gerencia general de Caracol en Cali. Estuvo de asistente.

Del calor sofocante de la capital del Valle pasó a la húmeda y fría Bogotá. El cargo: gerente de emisoras, además de vicepresidente de ventas.

En 1998- cuando nacen en Colombia los canales privados de televisión- Ricardo Alarcón pasó a la vicepresidencia comercial de Caracol Televisión. Diseñó la primera parrilla. Estuvo al frente de las cuatro primeras novelas del canal. Y un reality, además de un concurso.

Sus capacidades eran tan desbordantes- recuerdan quienes lo conocen- que conquistó la admiración y el respeto del Grupo Santodomingo (entonces dueños de Caracol Radio), y terminó influyendo en la programación del canal, de la emisora y delegado en juntas directivas de varias de las empresas del grupo.

Amante de los números (estudio ingeniería ambiental), pero resistente a alejarse de los micrófonos mezcló sus juntas y ventas con las ondas radiales. En el Mundial de Italia de 1990, la voz de Alarcón se escuchó. Precisa, fuerte, sin rodeos, analizó el partido Colombia- Yugoslavia.

Alarcón – el consejero de la radio- terminó, sin pensarlo, trazando el rumbo que llevó a Caracol Radio al éxito, a convertirse en la emisora más escuchada de la radio en Colombia.

Y es que su imaginación trasciende. Sus 63 años no le impiden amar la tecnología, palparla, disfrutarla como un hombre con veinte años menos. Sus metas son ambiciosas y atrevidas. Pocos olvidan el helicóptero que sobrevoló desde el aire informando cómo amanecía Bogotá a través de Caracol Radio. Solo un visionario como Alarcón pudo imaginarlo. Y lograrlo.

Caracol- en sus manos- cruzó fronteras y sus ondas se extendieron fuera de Colombia. Era el único medio en lograrlo. Miami fue el primer destino. Después, Chile, Francia y Panamá.

En un receso en su vida radial, Ricardo Alarcón termina en 2003 en Ecuador, en Ecuavisa, manejando dos canales de televisión. Y después tomó un avión y terminó de regreso a Colombia. Lo esperaba RTI, la principal compañía productora de televisión.

En 2005- como fiel seguidor y admirador de Caracol Radio- retornó a su casa por petición del Grupo Prisa, nuevo dueño de la cadena, y desde esa fecha han seguido las escaladas inatajables de Alarcón: consejero, director general internacional de Prisa y presidente de la Junta Directiva.

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