Si magistrado Pretelt debe renunciar, también uno que otro ministro, gobernador y concejal

18 de marzo del 2015

Ni los comunicadores ni los políticos son jueces.

No cabe la menor duda de que los hechos develados en relación con la Corte Constitucional son profundamente graves, escandalosos y bochornosos, pero los mismos no pueden observarse de manera miope como un suceso aislado y exclusivo del magistrado Pretelt.

Además del fondo del escándalo, resulta igualmente inaceptable de todos los magistrados involucrados, no solo de Pretelt, sino también de los supuestos magistrados denunciantes y los abogados vinculados en los mismos hechos, la manera novelesca, por decirlo menos, en la que han tratado este asunto.

De los hechos públicamente conocidos hay interrogantes que surgen sobre situaciones muy curiosas y que ojalá el juez natural que investigue los hechos develados pueda respondérselas en breve al país. A continuación algunos de ellos.

El primero que surge es ¿cómo hace el abogado Víctor Pacheco para pasearse por los pasillos de la Corte y lograr reuniones con más de un magistrado, cuando eso es casi un imposible para un abogado por prestigioso que sea –que en este caso no lo es- pero que no tenga la calidad de amigo de aquellos?

El segundo interrogante que se advierte es ¿qué es lo que sabe en realidad sobre los hechos el magistrado Luis Ernesto Vargas que lo llevó a reunirse con el abogado Pacheco y realizar al parecer una presunta grabación clandestina y por tanto ilegal? ¿El abogado Pacheco es amigo del magistrado Vargas o cuál es la verdadera razón que motiva a este para reunirse y conversar como amigos con el abogado barranquillero?

El tercero de los interrogantes –probablemente debió ser el primero- corresponde a saber ¿cuál es la razón por la cual el abogado Pacheco en lugar de ir a chismosear con el magistrado Vargas –¿son amigos o no?- una vez supo de los actos corruptos no los denunció ante el juez competente y omite aún contar quién o quiénes de Fidupetrol en concreto incurrieron también en la comisión del presunto delito?

En lo que a la denuncia debida se refiere, al parecer solo el magistrado Mauricio González hizo lo que debía hacer, acudiendo ante el juez competente para ponerle de presente los hechos de que tuvo noticia y lo vinculan.

Lo anterior sumado a las coincidentes apariciones del abogado y exmagistrado Rodrigo Escobar Gil, genera la necesidad de que se investigue a fondo y con prontitud lo sucedido; como también toda suerte de opiniones, suspicacias y peticiones de la opinión pública, representantes de los medios de información, columnistas y políticos. Siendo la más fácil y evidente, la de solicitar la renuncia del magistrado, como en efecto ha sucedido y sigue sucediendo.

La renuncia por parte de quien se halla en el ojo del escándalo seguramente le baja el tono al mismo, pero considero que no es la solución que deba darse para el grueso asunto de fondo por resolver; además de que al acusado en un verdadero Estado de Derecho siempre debe garantizársele la efectiva presunción de inocencia.

En el caso del magistrado Pretelt esa garantía se ha vulnerado por más de un comunicador y un político, en la medida que además de pedirle su renuncia, llegan sin fórmula de juicio a afirmar que las evidencias señalan que el funcionario es culpable. Así lo dijo un importante exgobernador, exalcalde y hoy Senador de la República.

Ni los comunicadores ni los políticos son jueces, y aún cuando en mi opinión los primeros irrespetan con su postura el derecho a la presunción de inocencia, la carencia de la calidad de juez los puede llegar a exculpar. Pero lo que sí resulta exótico es que el máximo tribunal de garantía de la Constitución y de los derechos superiores que en ella se consagran, sea quien violente ese derecho fundamental del magistrado Pretelt. Si Pretelt es culpable, previo el respeto al derecho al debido proceso, así deberá declararlo su juez natural.

Si mi apreciación es equivocada, lo que honestamente no lo creo, y por tanto el magistrado Pretelt debe renunciar definitivamente a su cargo, también uno que otro ministro, gobernador y concejal de Bogotá deberían hacerlo por cuenta de sus no menos graves vinculaciones al escandaloso y bochornoso episodio conocido como el ¨Carrusel de la contratación¨ en Bogotá.

@FelipeRfhc

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO