Sobre el América, el Bolillo y la final del fútbol colombiano.

19 de diciembre del 2011

Por primera vez en la historia del fútbol colombiano un grande es castigado con la segunda división. El periodismo no olvida al Bolillo, lo sigue acabando y se juega la final de la liga que con emociones cierra un año más que regular en Colombia. El descenso del América no es más que la recopilación […]

Por primera vez en la historia del fútbol colombiano un grande es castigado con la segunda división. El periodismo no olvida al Bolillo, lo sigue acabando y se juega la final de la liga que con emociones cierra un año más que regular en Colombia.

El descenso del América no es más que la recopilación de una década llena de amarguras financieras, fracasos administrativos y la prolongación de una “muerte” anunciada. Si bien los resultados deportivos fueron éxitos en este nuevo milenio tras la consecución de cuatro títulos profesionales (2000, 2001, 2002-I y 2008) , terminó  siendo la mejor manera de ocultar el desastre administrativo que terminó el  17 de diciembre de 2011 para los hinchas americanos.

Soy de los que cree que el pasado debe quedar atrás, cosa que al parecer, los dirigentes del equipo no hacen. Hoy los principales medios de comunicación anunciaron que ese equipo intentaría demandar el partido de la promoción, jugado en Cali, bajo el argumento que un representante del equipo Patriotas estuvo ilegalmente en la zona de juego en el desarrollo de los tiros penal. ¿Es esa la solución para el equipo? ¿Será la mejor manera de construir un equipo que merece grandeza?

América debe limpiar el pasado que lo atormenta. Pero es muy fácil hablar de reestructuración, de limpieza y refundación como muchos periodistas deportivos han dicho. Para hacer un club se necesita trabajar en las virtudes que el negocio del fútbol da, para ello es importante depurar a quienes no han servido; a aquellos que tuvieron su oportunidad pero la desperdiciaron, trabajar en reunir la masa que representa el América y buscar la manera de construir una nueva sociedad limpia y financieramente viable.

Siempre habrá mucho que mejorar y recordemos que la vida continua, el fútbol queda en la cancha y no vale la pena sobrellevar a otros escenarios algo donde el que llora y enloquece es el hincha, pero donde los que ganan son los demás.

El 2011 deja al departamento de Boyacá con dos equipos en la primera división, increíble pero cierto. Hoy ese departamento está a la par de Antioquia y de Bogotá. No se les olvide que son los papás del ciclismo y están yendo por el fútbol ¿lo lograrán?

Sobre el Bolillo Gómez ya se ha dicho todo lo que se pudiera decir respecto al tema. En lo personal ya estoy cansado de ver el amarillismo mediático que se ha generado a su alrededor. Que país tan invivible es este cuando acabar a una persona que ha cometido un error y venderlo como producto periodístico se vuelve el centro de atención de la sociedad colombiana. Amigos periodistas, acá hay cosas más importantes que darle palo a alguien que cometió un gravísimo error. Sería tan rico que a veces los grandes medios creyeran en vender menos y pensar más.

Un mensaje personal para el Bolillo de mi parte. Siempre he sido su detractor en el fútbol, pero esto me ha llevado a decir algo que nunca pensé: ¡Lo admiro! Y quiero verlo en el Mundial con Colombia otra vez, este país y quienes lo critican se mofan con su situación, pero ellos mismos han dejado de lado a situaciones y personas que en verdad se deberían acabar.

Para finalizar con esta columna es importante que hagamos un pequeño comentario de la primera final del fútbol colombiano en la que veo con más posibilidades al Once Caldas para llevarse la estrella de fin de año tras ir por debajo en el marcador solo por un gol, tras perder 3-2 en la ciudad de Barranquilla.

Más allá de mi opinión personal aplaudo a dos instituciones que se han tomado con seriedad la tarea de hacer negocio en el fútbol. Aunque el Once hace esta tarea a medias por los ya reiterativos problemas de pago a sus jugadores, el equipo de Manizales supo que era jugársela en lo deportivo con una idea llamada Juan Carlos Osorio y que hoy en día continuada con una gran persona como lo es Pompilio Páez.

El Junior en cambio sabe aprovechar el poderío económico, estratégico y financiero de la Familia Char y sumado al buen manejo que le ha dado al equipo el gerente Héctor Báez, consolidó un equipo fuerte en todas las esferas de lo deportivo y administrativo. Felicitaciones a los dos equipos que sin duda alguna, son los que mejor han hecho las cosas para estar donde están.

Recuerden que los esperamos en www.quintoarbitro.com para más noticias del mundo del fútbol y en Twitter con @Quintoarbitro para estar siempre conectados.

@andresroarueda

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