Un asesino anda suelto

6 de mayo del 2011

Un asesino en serie suelto en Long Island, NY

Las prostitutas de Nueva York están preocupadas, y con razón, hay un asesino en serie que es un psicópata sádico-sexual matándolas y deshaciéndose de sus cuerpos en un parque en Long Island, NY. Las “trabajadoras sexuales”, a quienes se conoce como Dominatrix, y quienes pagan impuestos por sus ganancias, también tienen miedo, irónicamente. Dicen que su seguridad no es su responsabilidad y le exigen a la ciudad que las proteja. Y claramente la ciudad no está haciendo su trabajo.

Era la noche del primero de mayo 2010. Shannan Gilbert, una prostituta de Nueva Jersey de veinticuatro años quien ofrecía sus servicios en Craigslist fue a trabajar a una fiesta en la casa de Joseph Brewer -en la comunidad de Oak Beach Long Island-, a dos horas de Manhattan con tráfico, un conjunto de islas en la esquina sur-este del estado de Nueva York, sobre el Océano Atlántico. Oak Beach es una urbanización cercada en la punta este de una de estas islas, al otro lado de la famosa playa Jones Beach, que queda en el otro extremo, al oeste de la isla. Gilbert salió de la fiesta corriendo histérica, iba sola. Más tarde llamó al 911, varias veces y cuando las operadoras le preguntaron dónde estaba, dijo que se encontraba en Oak Beach, al lado de Jones Beach. La policía, por ende, no la encontró. Después Gilbert golpeó a la puerta de una casa, gritando: “(El) me está tratando de matar! (El) me está tratando de matar!”. Cuando finalmente le abrieron la puerta, ya había huido, y entonces apareció Joseph Brewer en su SUV, buscándola.

La policía se dedicó a buscarla durante meses, y entonces se encontraron el cuerpo de Megan Waterman, otra prostituta de Craigslist de veintidós años. Siguieron buscando en Gilgo Beach, una playa en un parque natural entre Oak Beach y Jones Beach y no encontraron a Shannan Gilbert pero sí encontraron los cuerpos de otras tres prostitutas, Maureen Brainard-Barnes de veinticinco, Melissa Barthelemy de veinticuatro y Amber Lynn Costello de veintisiete años. Entonces llegó el invierno, uno (sino el más) de los más brutales que haya visto Nueva York. La nieve acumulada llegó a medir entre metro y metro y medio, lo que obligó a los equipos de búsqueda a suspenderla hasta que dejó de nevar y se derritió la nieve, en marzo del 2011, entonces encontrarían otros cuatro, cinco o seis cuerpos más. La cifra es incierta, porque luego de encontrar otros cuatro cuerpos de tres mujeres y un bebé de menos de dos años, encontraron una cabeza, un tórax y un par de piernas y todavía deben determinar si se trata de una o dos víctimas más.

Megan Waterman, de Maine, era madre soltera y prostituta. A principios de junio estaba en Nueva York visitando a Akeem Cruz, su novio de Brooklyn y su proxeneta. La última vez que llamó a su mamá fue el 5 de junio y la última vez que la vieron caminaba sola por una zona desierta al pie de la Long Island Expressway, una autopista al norte de Gilgo Beach. Iba para una cita con un cliente.

Maureen Brainard-Barnes de Connecticut, también era madre soltera y prostituta. Salió de su casa el 12 de julio de 2007 y le dijo a su familia que iba a pasar el día a la ciudad de Nueva York. Fue vista en Manhattan, pero su familia no volvió a verla con vida.

Melissa Barthelemy -de Buffalo, NY- era stripper y prostituta. Vivía en un sótano en el Bronx y les decía a sus papás que estaba estudiando cosmetología; la única que sabía lo que realmente hacía Barthelemy era su hermana de quince años. La última vez que se comunicó con su familia fue a través de un mensaje de texto que le envió a su hermana el 9 de julio del 2009. Al día siguiente depositó 900 dólares en su cuenta bancaria y revisó su correo de voz desde dos teléfonos en dos moteles en Massapequa, Long Island, al norte de Gilgo Beach, y no volvieron a saber de ella.

Hombres como el Asesino en serie de Long Island son extremadamente sádicos casi que por naturaleza. Infligir dolor en otros les produce muchísimo placer, los excita. Sadismo es total dominación y control sobre otros. Estos hombres ahorcan a sus víctimas hasta que están por morir, entonces paran y vuelven a empezar otra vez, una y otra vez, lo que prologa su placer sexual. Llamar a un familiar de alguien que se acaba de matar también es sadismo.

En el 2010, en julio 16, 19 y 23, un hombre llamó a la hermana de Barthelemy desde el celular de ésta y le dijo que su hermana era una prostituta y una persona terrible. Antes de tres minutos el hombre colgó. La policía rastreó las llamadas hasta Times Square y Madison Square Garden, ambas zonas infestadas de turistas, donde sería imposible ubicar al hombre que llevaba el celular de Barthelemy. Además, para poder ubicar el celular con exactitud, la llamada debe ser de más de tres minutos; el hombre que llamó a la hermana de la víctima sabía lo que estaba haciendo.

Es por esto que se ha especulado que el asesino puede pertenecer a la policía, o a alguna fuerza de seguridad. Pero hoy en día todas estas cosas se aprenden mirando CSILaw and Order o cualquier otro programa clon sobre crimen y justicia, así es que al llamado ‘Asesino en serie de Long Island’ se lo ha comparado con Dexter, y como Charles Manson, ya tiene club de fans.

Amber Lynn Costello, de Carolina del Norte, era prostituta y drogadicta. La última vez que la vieron fue el 2 de septiembre de 2010 en North Babylon, Long Island, al norte de Oak Beach. A Costello nunca nadie la reportó como perdida, y su familia se enteró que estaba desaparecida cuando encontraron su cuerpo en Gilgo Beach.

Los cuatro cuerpos fueron encontrados a 152 metros –más o menos- de cada uno, todas las víctimas asesinadas en otra locación y de manera muy similar, todas violentadas sexualmente de alguna manera u otra. La policía no ha revelado más detalles sobre los crímenes, porque son cosas que solamente conoce el asesino. Las similitudes entre las víctimas hacen pensar que se trata de la misma persona quien las mató. Las cuatro estaban envueltas cada una en un costal, que en esta parte del mundo ya no es tan sencillo de conseguir, lo que podría proporcionar aún más pistas sobre la identidad del asesino.

Las prostitutas son los típicos objetivos de los asesinos sádico-sexuales en serie, porque el gran problema que éstos tienen es el acto de abducción de sus víctimas, o sea, atrapar a las mujeres que van a torturar, violar y asesinar. Este problema queda eliminado con las prostitutas, porque éstas van y vienen con cualquier persona, es parte de sus requerimientos laborales, y esta es la razón por la cual hay tantas prostitutas asesinadas. Es una tristeza, pero es un riesgo del cual estas mujeres tienen pleno conocimiento cuando deciden vender su cuerpo a extraños.

Se cree que el asesino es un hombre blanco entre treinta y cuarenta años de edad, creen que es un hombre educado, buen mozo, casado o ennoviado y que tiene un automóvil o SUV caro, y/o lujoso. Aparentemente hizo citas con las cuatro prostitutas de quienes encontraron los primeros cuatro cuerpos, a través de Craigslist. Pero, como en todos los casos de este estilo, es bastante más complicado de lo que parece a primera vista. La isla donde queda Gilgo Beach, esa zona, ha sido utilizada durante muchos años como un espacio para deshacerse de cuerpos. Lo hacían las mafias italianas hace años, y varios otros asesinos en serie. Así es que por el momento no puede saberse con seguridad si este hombre es el responsable de la muerte de todos los cuerpos que se han encontrado. Por otro lado, Gilgo Beach es una zona que está desierta durante todo el año, a excepción del verano, entonces no hay ningún tipo de control de quienes entran y salen de la zona durante el resto del año.

Las prostitutas y demás trabajadoras sexuales están asustadas, y a pesar de que por el momento se ha comprobado que todos los cuerpos pertenecieron a prostitutas, la población de Long Island está paranoica, todo el mundo está prevenido y en todas partes se habla del Long Island Serial Killer. El fin de semana pasado me subí a un taxi en la calle, en Brooklyn. Como hago siempre, le hice muchas preguntas al conductor y me contó que trabaja para una compañía de limosinas en Long Island, por eso el automóvil de lujo negro que conducía, al cual yo me subí. Se llamaba Gary, contó que tenía novia hace unos diez años, pero que no estaba enamorado, y que su último trabajo antes de ser conductor era el de guarda parques en el Parque Natural Gilgo Beach, donde han encontrado todos los cuerpos. Me contó sobre su pasión por todo lo que tiene que ver con asesinos en serie y me contó sobre un par de casos que yo no conocía. Gary también contó que sus amigos le preguntan constantemente si ya lo ha entrevistado la policía, está esperando que lo llamen en cualquier momento.

Y yo me pregunto, Gary cumple con lo poco que cree saberse sobre el Asesino en serie de Long Island: el automóvil de lujo, la novia, la buena pinta, 36 años de edad, acceso y conocimiento del lugar donde fueron abandonados los cuerpos de las prostitutas, conocimiento sobre cómo operan estos sádicos… ¿será que conocí al asesino?

Twitter @Virginia_Mayer

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