Un verdadero juglar y no me compares con nadie

2 de septiembre del 2011

Como esta columna la debo escribir y remitir los miércoles, para ser publicada los viernes, algunas veces, como hoy, me ocurre que es muy tarde para hablar sobre un acontecimiento acaecido el jueves o el viernes pasado y muy temprano para hablar sobre otro que aún se encuentra en desarrollo. Es precisamente eso lo que me atormenta hoy, […]

Como esta columna la debo escribir y remitir los miércoles, para ser publicada los viernes, algunas veces, como hoy, me ocurre que es muy tarde para hablar sobre un acontecimiento acaecido el jueves o el viernes pasado y muy temprano para hablar sobre otro que aún se encuentra en desarrollo.

Es precisamente eso lo que me atormenta hoy, que no puedo pasar por alto el fallecimiento de uno de los más grande juglares del folclor vallenato, Lorenzo Morales “Moralito”, tema al que todos los medios locales, nacionales e incluso internacionales, con toda razón y merecimiento le hicieron un gran despliegue; pero tampoco puedo soslayar que esta semana se produce el acontecimiento musical tal vez más representativo de nuestra música en este momento: la salida al mercado y lanzamiento oficial del CD titulado No me compares con nadie de Silvestre Dangond y Juan Mario de la Espriella.

Se nos fue “El negro yumeca” como lo hizo conocer ante el mundo su mejor amigo, compadre y compinche de parrandas Emiliano Zuleta Baquero. “Moralito”, como cariñosamente le llamó Emiliano en el paseo vallenato tal vez más importante de la historia: La Gota Fría.

Cuando los grandes hombres se nos van para siempre el dolor y la pérdida son inconmensurables, “Moralito” llegó a sus 97 abriles con una lucidez digna de admirar; toda su vida cantó, compuso y tocó vallenato del auténtico. En una entrevista que me hizo RCN radio me pidieron que describiera brevemente a Morales y dije lo que hoy reafirmo: fue un auténtico juglar.

Varias veces estuve en su casa del barrio Primero de Mayo y cuando conversaba con él me transmitía una tranquilidad y sosiego que solo dan los hombres que se han dado el lujo en la vida de hacer las cosas que quieren. Fue tan afortunado “Moralito” que no necesitó de riqueza material para vivir feliz; creo que Lorenzo hizo en la vida lo que se le dio la gana y para mí esa es la mejor forma de vivir; “Moralito” no le dio gusto ni a la muerte que hace unos años le venía rondando y al parecer le dijo: “No me voy contigo hasta que no me disfrute el homenaje que, al lado de Leandro Díaz, los vallenatos me han preparado” Y la muerte le hizo caso.

Con la satisfacción del deber cumplido, cambio de tercio y les hablaré ahora de No me compares con nadie título del CD del grupo vallenato de mayor éxito en esta época, Silvestre Dangond y Juan Mario de la Espriella.

Pocas noches en mi vida me he trasnochado incluso “a palo seco” escuchando un LP o CD para, con conocimiento de causa, poder afirmar hoy, que No me compares con nadie es un trabajo muy bien logrado, que las canciones seleccionadas son de excelente calidad y que como se acostumbra a decir en mi tierra, “no tiene presa mala”. La larga espera de los seguidores de Silvestre, profundizada con la inteligente campaña de expectativa, valió la pena porque, a mi juicio, el cantante vallenato de la década ha ratificado con No me compares con nadie su primer lugar en el gusto de los amantes del folclor de Francisco El Hombre.

Estoy seguro de que este viernes en Valledupar se van a romper todos los records de asistencia al Parque La Leyenda y, merecidamente, este será el lanzamiento del trabajo musical que más entusiasmo haga sentir en la historia de la música vallenata. Lo que más me gusta del CD es que un alto porcentaje de los temas reúnen las características del vallenato clásico, encabezados por La Grabadora, de “Naferito”; La Cosita, de Rolando Ochoa; La Gringa, de Isaac Calvo; El Gavilán, de Silvestre, y Mi defensor, del “Negrito” Osorio.

Para aquellos amantes del vallenato romántico y moderno el CD trae una buena dosis: Mi amor eres tú, de Wilfran Castillo; Un Amor Genial, de Richard Daza; El Fuerte, de Omar Geles; El Dilema, de “Tico” Mercado, y Esa Mujer, de Enrique Carrascal; también hay temas que no son ni tan clásicos, ni tan románticos como: No me compares con nadie, de Aurelio Nuñez; Estúpido, de Fabián Corrales y Por Dios que sí, de Rafael Manjarrés. Es decir, en No me compares con nadie hay para todos los gustos y sin duda será el CD del año.

COLOFÓN: El hecho de haber caído el Baloto en La Loma, ha servido, por lo menos, para que los medios masivos de comunicación le hagan caer en cuenta al país que existe un pueblo en el Centro del Cesar lleno de riqueza en su suelo y de mucha pobreza en sus calles. Ojalá que quien se ganó la bobadita de los 74 mil millones no le haga el mismo conejo que le han hecho al pueblo los dos últimos alcaldes en la responsabilidad social que le asiste a todo aquel que se gana el Baloto, como al parecer creyeron estos.

jorgenainruiz@gmail.com

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