Una lección de lo real

1 de mayo del 2011

El 29 de abril el príncipe Guillermo de Inglaterra se casó con la “commoner” (del común) Kate Middleton. La palabra “commoner”, para quienes vienen de Gran Bretaña, no tiene una connotación positiva o negativa sino descriptiva; viene de una familia que no es de “sangre azul”. Sin embargo, esa familia del común recordó este viernes los verdaderos principios de lo que es ser familia.

Para la familia real de Gran Bretaña el matrimonio fue una oportunidad de revelar una familia real nueva, moderna y cercana a su gente. Una posibilidad de dejar el recuerdo triste de la pérdida de una “princesa de la gente” que sigue presente, y darle la bienvenida a una generación del futuro.

Para la familia Middleton fue el día de uno de los suyos, y ellos fueron el apoyo irrestricto de Kate. El ejemplo de la familia Middleton , que a partir de este viernes es la familia de la Duquesa Katherine Elizabeth de Cambridge y su esposo – Guillermo Arturo Felipe Luis, futuro Rey de Gran Bretaña – fue ejemplar.

El día del matrimonio real el hermano de Kate, James, según dicen, fue el primero en salir a desayunar con su futuro cuñado, el Príncipe Guillermo; y su lectura durante la ceremonia de matrimonio permitió que los Duques de Cambridge pudieran, durante un segundo, intercambiar una mirada de complicidad.

Luego salió la madre de la novia, Carol (con el hermano de la novia, James, de regreso del desayuno) en camino a la ceremonia de matrimonio. Su elegancia y tranquilidad, una muestra de la firmeza que sustenta a la futura reina de Gran Bretaña.

La hermana de la novia, Philippa Charlotte “Pippa” Middleton, fue sin duda una de las más lindas damas de honor. Sin embargo, hoy todos sólo recordamos lo bella que estaba la novia. Pippa decoró el escenario y brilló sólo para darle más luz a la novia.

Finalmente llegó Kate con su padre, Michael Middleton. Estuvo a su lado hasta que presentó a su hija, hoy Duquesa de Cambridge, a su futuro marido y futuro Rey. En un matrimonio que contó con más de 2 billones de espectadores el padre de la novia estuvo firme al lado de su hija, quien estuvo tranquila y segura durante todo el evento.

No hay matrimonio que tenga una garantía de éxito. Sin embargo, para quienes formamos parte de los más de dos billones de espectadores que vimos el apoyo de la familia Middleton a Kate, y que le deseamos a esta nueva pareja la mejor suerte, máxima paciencia y extremo amor, cariño y respeto mutuo (y celebramos los dos besos que se dieron), recordamos las palabras durante la ceremonia del reverendo Richard Chartres, el Señor Obispo de Londres:

“Hoy es un día alegre. Es bueno que personas de cada continente pueda compartir esta celebración, pues éste es como todos los días de matrimonio deben ser: un día de esperanza. En cierto sentido, todo matrimonio es un matrimonio real. Con el novio y novia como rey y reina de la creación, haciendo una  nueva vida que pueda fluir a través de ellos hacía el futuro. Ustedes han tomado esta decisión hoy. …  Y rezo porque Dios los bendiga en la forma de vida que ustedes han escogido. Es una forma que se expresa en la oración que ustedes han compuesto en preparación para este día. Dios, nuestro Padre, te agradecemos por nuestras familias, por el amor que compartimos y por la alegría de nuestro matrimonio. En la ocupación de cada día, mantén nuestra vista puesta en lo que es real e importante en la vida, y ayúdanos a ser generosos con nuestro tiempo, amor y energía. Fortalecidos por nuestra unión, ayúdanos a servir y confortar a quienes sufren. …”

Tal vez además de una celebración ajena  y lejana en Gran Bretaña, en momentos de dificultad nacional en Colombia, podamos encontrar en este matrimonio joven y enamorado una inspiración a ser un aporte a una mejor generación del mañana que ayuda a quienes necesitan ayuda hoy.

La familia Middleton con seguridad no es perfecta, pero hoy, a pesar de no ser el factor “real” de este matrimonio, tal vez le dieron al mundo la lección más verdadera de familia.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO