Venezuela en la encrucijada

11 de enero del 2016

Ramos Allup no puede actuar como lo hacía Diosdado, su antecesor Chavista.

El 5 de enero se instaló la Asamblea Nacional de Venezuela, con mayoría calificada de la oposición, algo que se buscaba con afán hace varias elecciones y sólo llegó después de sufrir derrotas, persecución y silenciamiento.

Todavía no se sabe si la victoria es producto de la estrategia de la Mesa de Unidad o de los errores y estupideces del gobierno. Inicialmente la impresión fue de que por fin la oposición había aprendido a enfrentar esa maquinaria poderosa del Chavismo, que ya completa 17 años en el poder. Con el paso de los días he empezado a sospechar que no es así y que simplemente el pueblo cansado de las colas, la escasez, la inseguridad, la inflación, el desempleo y la corrupción, votó copiosamente en contra de Maduro y sus secuaces y no tanto a favor de las propuestas de la oposición.

Se podrá pensar que eso no tiene importancia, pues lo que vale es que ya están sentados en la Asamblea 112 diputados opositores y punto. Sin embargo eso sí tiene importancia y muy grande, sobre todo con miras a las posibles alternativas para lograr el timonazo necesario que debe darse en Venezuela.

Si bien la oposición ganó las elecciones hay que recordar que los votos son esquivos, hoy están con aquí y mañana se pueden devolver allá. Por esta razón, cuidar las curules es saber administrar ese triunfo con inteligencia y con estrategias adecuadas, no solo aprovechando las debilidades del Presidente, porque equivocarse de camino podría desembocar en una guerra civil, un golpe militar o el caos y la anarquía.

En la búsqueda de esa estrategia se han dejado ver algunas fallas, como por ejemplo la de ofender la imagen de dos íconos de esa patria, cuando de manera displicente el diputado Ramos Allup, nuevo presidente de la Asamblea, dijo: “Saquen esas cosas de aquí que no las quiero ver..”  “Esas cosas” eran los retratos de Bolivar y Chavez. Todo parece indicar que cometió una ligereza y de paso le dio un nuevo aire a Maduro cuando ya lo tenían contra las cuerdas, arrinconado y tambaleante.

Ramos Allup no puede actuar como lo hacía Diosdado, su antecesor Chavista, con arrogancia, creyéndose el dueño de esa instancia de la democracia, porque podría ocasionar una reacción popular nada deseable, en defensa de lo que les es querido.

Chavez, fue el generador del sistema Bolivariano que hoy impera en nuestro vecino país. El se inventó el socialismo del siglo XXI y consagro la imagen de Bolivar como el orientador supremo de la revolución y con los petrodólares que entraban a raudales contaminó de su ideología populista a casi toda América Latina. Su carisma, aunado a una chequera abierta y generosa incluyó a Cuba, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Nicaragua y Brasil en un bloque económico-político de peso, pero también favoreció a su pueblo, le dio vivienda, educación, salud y mucha fiesta. Al morir Chávez, hasta sus más grandes detractores reconocieron su liderazgo y el profundo arraigo popular que había conseguido.

Irse contra esa imagen el primer día de mandato de la Asamblea Nacional, cuando todavía no han construido nada importante es por lo menor una torpeza mediática que generó de entrada la prueba que necesitaba el gobierno para sustentar la acusación de que el MUD era el regreso al pasado. Ojalá, por el bien de Venezuela, el diputado Ramos Allup, con ese carácter recio que ha demostrado, no pise más cascaritas porque se puede dar un resbalón y erosionar el apoyo popular que es la única esperanza democrática de cambio.

www.margaritalondono.com

http://blogs.elespectador.com/sisifus

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO