Vicky, Chuck Berry

Vicky, Chuck Berry

20 de marzo del 2017

Otra semana de esas…

El miércoles partió de esta tierra, Esperanza Acevedo Ossa, a quien conocimos como Vicky, simplemente, Vicky.

Como tantos otros fanáticos de la nueva ola, la vi por primera vez, puede ser en lo que hoy llamamos Corferias, en alguno de los muchos conciertos que se hicieron en ese recinto en los años 60. Recuerdo sí que me impactó la manera en que interpretaba sus canciones. Sin la parafernalia de muchos artistas, y básicamente acompañada de su guitarra. Raro en ese momento y más porque en plena furor de la minifalda, Vicky usaba pantalones. Nunca le afanó lo que estaba de moda.

Más adelante cuando ya empecé a trabajar en radio, tuve el placer de conocerla en la oficina de Alfonso Lizarazo, director de Radio 15. Esa oficina que quedaba a la izquierda de la entrada en el primer piso del edificio de Caracol en la calle 19, que era el sitio de reunión de la gente de la música joven de ese entonces. El desfile era tenaz. Y como yo ya hacía mis pinitos radiales ahí, con frecuencia antes o después de grabar me estacionaba en uno de los sofás de esa oficina larga y un poco angosta para charlar con quien estuviera en el momento. Conocí y me hice amigo de aquellas figuras que había escuchado y admirado. Y un día ahí estaba Vicky.

Empezamos a charlar sobre música, sobre sus canciones y lo de mi especialidad. Tenía su alma roquera por ahí refundida. Pero yo encantado de conocer a esa maravillosa mujer a quien admiraba. Con el paso de los años la vida nos acercaba y nos alejaba, como suele suceder. La presenté en unas oportunidades en conciertos y presentaciones y no me cansaba de ver la profunda admiración y cariño que le profesaba el público. Ver lo que fue su constante, un estilo directo, sencillo y muy, muy emotivo para entregar cada palabra de cada canción.

Ocasionalmente, en alguno que otro 31 de diciembre intercambiábamos llamada de feliz año. Simplemente estar en contacto, era eso.

Ahora, a sus 69 años, entregó su hermosa alma al Creador.  Sin embargo, debo reclamar por lo de siempre. Nosotros no tenemos historia. No sorprende la cantidad de periodistas que tuvieron que atender la noticia sin tener ni malicia de quién era Vicky. Cuántos colegas preguntando datos sobre ella para hacer sus informes. Para algunos, ni el nombre era conocido. Es lamentable que los jóvenes que se precian de ser periodistas del espectáculo desconozcan la historia de nuestra música contemporánea.

El sábado 18,  la noticia que dio la vuelta al mundo fue la muerte del legendario Chuck Berry. Hace unas semanas hablé de él cuando cumplió 90 años y anunciaba el lanzamiento de un nuevo disco del ídolo para este mes de abril.

Para recordarlo, permítanme compartir lo que escribí sobre él en el El ABC Del Rock (Todo Lo Que Hay Que Saber).

Chuck Berry, con su innovadora forma de tocar la guitarra, había llegado pisando duro en 1957.  Sus canciones les hablaban a los jóvenes. Es uno de los más importantes cronistas de la realidad adolescente: escribe e interpreta con el desprendimiento periodístico de un observador un tanto alejado. School Days ataca el sistema escolar restrictivo de hábitos casi militares, de profesores agresivos y estudiantes grandulones que abusan de los menores. La frase de una de sus canciones, que dice, “Saludos al rock and roll, líbrame de los viejos tiempos”, se convierte en consigna sagrada para los jóvenes, en el grito de batalla. Roll Over Beethoven, uno de sus más grandes temas, le dice a Beethoven que se revuelque en su tumba… “Mi temperatura va subiendo, la rocola va a fundir un fusible. Mi corazón palpita con el ritmo y el alma canta el blues”. “Rockin’ and Reelin’, Johnny B. Goode, Back In The U.S.A., son temas del rock que conquistan el mundo, el mundo material de las estrellas y algo del estilo de vida. Así es cada tema del genio del caminado de pato que usa la guitarra como una ametralladora para disparar sobre el público  balas de sabiduría juvenil, energía cruda y agresividad musical”.

 

ANTES DE TERMINAR –A Chuck Berry hay que escucharlo con las letras en la mano, para entender cómo funcionaba el compositor, guitarra y compositor o escritor de canciones y a la juventud de mediados de los  años 50. Hay muchos y buenos compilados de su extensa producción. Pero de pronto vale la pena que escarben por ahí y busquen un documental titulado Hail! Hail! Rock And Roll! Realizado en 1986 para celebrar sus 60 años fue filmado para la posteridad. Es Chuck Berry en gran forma y verlo es comprender de qué se trataba este genio musical.

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