Vigencias futuras: ¿Metro seguro?

Vigencias futuras: ¿Metro seguro?

2 de noviembre del 2017

¡Momento histórico para los bogotanos!

El Concejo de Bogotá, en sesión plenaria del 31 de octubre, decidió aprobar el acuerdo que autoriza las vigencias futuras para la construcción del Metro Tramo I.

Han pasado 75 años desde cuando se habló por primera vez de esta obra para Bogotá, fue en 1942 cuando el alcalde de ese entonces, Carlos Sanz de Santamaría, promovió el primer estudio para la construcción de esta obra; nuestra capital tenía cerca de 380.000 habitantes y parecía preparada para innovar en el transporte.

Luego, en 1948 después de los sucesos del 9 de abril, el Doctor Fernando Mazuera alcalde de la época, propuso la construcción de un metro que remplazara al tranvía;   desde entonces, gobiernos nacionales y administraciones distritales han debatido sobre este sistema de transporte masivo , como la solución necesaria para una ciudad que se encuentra en constante expansión, siendo una de las urbes más congestionadas del mundo, lo cual traduce en enormes sacrificios de tiempo, reduciendo la productividad y el bienestar de los ciudadanos. Así, el metro se convirtió año tras año, en una promesa incumplida.

No hay duda que la deficiencia de grandes obras de infraestructura en Bogotá nos ha llevado a una de las peores crisis – si no la peor- en materia de movilidad urbana en toda su historia. Hay colapsos por doquier, muchos de ellos causados por factores relativamente circunstanciales, otros derivados del abandono que hicieran de la malla vial administraciones anteriores, el crecimiento acelerado de Bogotá que la convirtió en una metrópoli, la falta de planeación y visión para el desarrollo urbanístico de esta ciudad capital que bordea los 8 millones de habitantes  y no podemos olvidar los egos políticos, que impidieron la continuidad en las políticas de movilidad, necesarias para avanzar en la modernización del transporte en la capital del país.

A partir de esta realidad urbana, sociológica y política, el gobierno de la “Bogotá Mejor para todos” en su plan de desarrollo, priorizó la construcción de un metro para la ciudad, para este fin contrató a la firma francesa SYSTRA, encargada de ajustar el proyecto al nuevo precio del dólar, evaluar y comparar las ocho opciones de longitudes de trazado, con tramos elevados y bajo tierra, teniendo en cuenta los estudios existentes.

De estos entregables, SYSTRA concluyó que la mejor opción era un metro para el tramo 1 elevado, de 23.96 Kms con 15 estaciones separadas cada 1.4 kms.  Se ha proyectado que para el 2030 haya 23 trenes eléctricos, cada uno con capacidad máxima de 1800 pasajeros, que viajaran a 41 km /h, movilizando 990 mil pasajeros por día.

Con esos argumentos y considerando el estado de maduración del proyecto, el Concejo de Política Económica y Fiscal (CONPES) en septiembre dio su bendición a esta importante obra de infraestructura, precisando así los compromisos financieros de la nación con el sistema masivo del Distrito. En ese sentido, se dio viabilidad a la construcción de la Primera Línea del Metro de Bogotá (PLMB), con el respaldo financiero de la Nación y de la ciudad.

Tan fuerte fue el compromiso del Gobierno Nacional -teniendo en cuenta el escenario económico tan ajustado- que el Ministerio de Hacienda aceptó asumir hasta el 70% del costo total del proyecto. Bajo ese contexto, el pago de la obligación se extenderá por 30 años y en consecuencia hasta el 2048; pero con un sistema que empezaría a rodar en su primera etapa a partir del 2022. Así, la utilidad social de la Primera Línea del Metro, respaldará con suficiencia el endeudamiento adquirido en 26 años de uso masivo, mejorando la movilidad de los bogotanos, por ser los directamente beneficiados con este esfuerzo de inversión.

Sin lugar a dudas, hacer realidad este Proyecto – reiterando la deuda social que los gobiernos adquirieron a través de los años con los Bogotanos en esta materia- nos obliga a doblar los esfuerzos para conseguirlo. Por esto, el pasado martes 31 de octubre, después de más de 20 horas de discusión, en el Concejo, aprobamos por amplias mayorías a través de Proyecto de Acuerdo, las vigencias futuras que financiarán el 30% correspondiente al Distrito de la PLMB.

El Concejo le cumplió a los capitalinos, con esta aprobación hacemos historia, ahora, “la pelota” está en el lado del Gobierno Distrital, que deberá agilizar todos los aspectos de orden administrativo,  con el fin de firmar el convenio de cofinanciación antes del 11 de noviembre, fecha en que arranca la ley de garantías para este tipo de contratos y de esta manera comenzar con la mayor celeridad y eficacia posible, los procesos contractuales para los diseños definitivos de ingeniería de detalle, la construcción y obra de este macroproyecto, para que el primer tramo del metro sea una realidad.

Gran reto tiene la alcaldía de Enrique Peñalosa con Bogotá, es un momento sin precedentes, probablemente la primera vez que tenemos un escenario real para tener Metro en la capital y deberá convertirse en símbolo de unidad y de orgullo para los Bogotanos independientemente de los sesgos ideológicos, porque este no será el Metro de un alcalde, será propiedad de todos y no cabe duda que mejorará el bienestar de nuestras futuras generaciones.

¡Amanecerá y veremos!

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