¿Y del maltrato qué?

10 de febrero del 2018

Opinión de Claudia Jiménez Chacón.

¿Y del maltrato qué?

Hoy amanecí recordando aquella época, en la que hace ya casi 20 años, conocí a través de la Asociación AFECTO, el mundo del maltrato. Fue asombroso caer en cuenta del desconocimiento que había al respecto de esta realidad, incluyéndome.

Indignante, o mejor repugnante saber hasta qué punto se puede degradar la emocionalidad y el comportamiento del ser humano. Y tremendamente triste ver como desde esa época, la problemática del maltrato humano, social, intrafamiliar, juvenil e infantil aumenta.

Me ocupa permanentemente la investigación, el conocimiento, el ejercicio profesional, al respecto de las sutiles forma de maltrato. Pues es absurdo como en pleno siglo XXI, aun se cree:

“Que no hay maltrato sin golpes, morados, heridas o muertes”.

“Que el castigo físico no es una forma de maltrato”.

“Que los padres, familiares y hasta doctores, tienen el derecho de golpear, gritar y ofender, por ser los adultos que educan”.

“Que la ofensa, la descalificación y los rótulos despectivos, no afectan la emocionalidad”.

“Que los niños no se dan cuenta o no se afectan con el maltrato de los adultos y el de ellos”.

“Que en las relaciones de pareja, los insultos y la agresión verbal es normal”.

“Que el jefe tiene derecho de intimidar o sobrecargar de trabajo a sus subalternos, por ser quien paga”.

“Que los medios de comunicación o interactivos son inofensivos”.

Podría seguir enumerando múltiples creencias erróneas, que como un boomerang van y vuelven siendo el caldo de cultivo de la enfermedad social.

Todas las creencias expuestas anteriormente son generadoras de diferentes formas de maltrato, también son causas de manifestaciones abusivas, en las que por poder, estatus, edad, rol, experiencia, autoridad, ignorancia y sed de desquite o dificultad para manejar emociones reprimidas, quedan circulando e intoxicando continuamente, el bienestar y el equilibrio emocional de las personas. Sin importar edad, raza, sexo, cultura o educación. Y dando continuidad a la cadena sin fin que nutre, mantiene y empodera el foco de la enfermedad.

¿Entonces? ¿Del maltrato qué? Usted sí puede hacer la diferencia, recuerde que “una golondrina si hace verano”.

Y si unimos fuerzas…….

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO