De Paraná a la Altillanura

25 de mayo del 2015

“Si sacan adelante las Zidres habremos sustituido la importación de cereales.”

Esta semana tuve la grata oportunidad de asistir a un foro organizado por la Comisión Quinta de la Cámara de Representantes, sobre las Zonas de Interés  de Desarrollo Rural, Económico y Social –ZIDRE- en el municipio de La Primavera en el departamento del Vichada.

Después de hora y media de vuelo sobre la extensa altillanura, pude constatar que esta región tiene unas características geográficas muy similares al Estado agrícola de Paraná, al sur de Brasil. La gran diferencia está en los modelos de desarrollo agroindustriales implementados en cada una de estas regiones.

Mientras los brasileros implementaron una política agresiva de inversión en infraestructura de transporte (férrea, fluvial, terrestre y aeropuertos) para conectar esa región agrícola con Sao Paulo y el resto del mundo, en Colombia llevamos 20 años esperando la carretera que conecta a Puerto Gaitán con Puerto Carreño. Es una vergüenza decirlo. Mientras los habitantes de los departamentos de Vichada, Casanare, Arauca y Meta, no pueden transitar por sus carreteras entre abril y noviembre (época de lluvias), el Ministerio de Transporte adjudicó hace pocos días  mas de $600 mil millones para ampliar a doble calzada la vía que comunica a Bogotá con las fincas privadas de Anapoima en Cundinamarca.

En el Estado de Paraná, las tierras son concesionadas y adjudicadas a proyectos productivos y no a personas en particular. En Colombia, es todo lo contrario. Se les adjudica a los campesinos sin un proyecto productivo y estos terminan arrendándolas o vendiéndolas a otras personas para que las exploten. El ineficiente modelo de desarrollo rural de las Unidades Agrícolas Familiares –UAF- y las Zonas de Reservas Campesina, que creó el ex ministro de Agricultura, José Antonio Ocampo y que tanto defiende el Senador Jorge Enrique Robledo, los negociadores de las Farc en La Habana y algunos magistrados de la Corte Constitucional y el Consejo de Estado, solo ha traído miseria y pobreza al campo. Mientras en el Estado de Paraná un pequeño productor -asociado a una cooperativa empresarial- obtiene ingresos aproximados a los $ 2.500.000 mensuales, en Santa Rosalía o La Primavera (Vichada), no superan los $250.000 mensuales.

Si el Congreso de la República y el Gobierno Nacional sacan adelante el proyecto de Ley de las Zidres, asignan los recursos para infraestructura vial e implementan un esquema de financiación a largo plazo para mecanización, riego y almacenamiento de los cultivos agrícolas y forestales, habremos sustituido en los próximos cuatro años, la importación de cereales. Además, de la generación de empleo productivo, crecimiento de las ciudades y la reactivación económica de esa región apartada del país. Un dato final, los brasileros aumentaron de 50 a 55 millones de hectáreas la superficie agrícola en los últimos cuatro años (2010-2014), con estas políticas.

En el tintero:

-Cada día este país se parece más a Venezuela. Se cierran industrias, Ecopetrol sigue disminuyendo sus utilidades, la inversión extranjera se estancó, los cultivos ilícitos siguen creciendo y la inseguridad aumenta en el campo y en las ciudades. Grave el asunto.

-Andan graves de candidatos las gobernaciones en los departamentos de La Guajira, Magdalena, Bolívar y Sucre.

Twitter: @indadangond

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