Adam Osburne, un genio informático sin éxito comercial

18 de marzo del 2019

Fue el creador del primer computador portátil en el mercado.

Adam Osburne

Adam Osborne fue un genio de la informática, pero no de los negocios. Es reconocido por haber lanzado al mercado el primer computador portátil de la historia y fuera de todo el éxito que ese aparato ampliamente utilizado pueda significar, su inventor terminó en la quiebra.

Nació en Bangkok, Tailandia, el 6 de marzo de 1939. Sus padres eran británicos asentados en el país asiático y luego se trasladaron a India, donde Osborne pasó la mayor parte de su juventud.

Se graduó de la Universidad de Birmingham en 1961 y recibió posteriormente un Ph.D de la Universidad de Delaware. Primero trabajó como ingeniero químico para varias compañías indias, entre ellas la Shell Oil y luego, a mediados de los años 1970, centró su interés en los computadores.

Posteriormente fundó la editorial Osborne Publishing, en la que publicó varios de los textos en torno a software y programación, entre ellas Introducción a los Microcomputadores que logró gran vender más de 300,000 copias.

Después, con unos 40 títulos publicados a mediados de 1977, decidió vender compañía a McGraw-Hill, de la cual recibió utilidades superiores a los tres millones de dólares. El insumo suficiente para pasar de la teoría a la práctica con el desarrollo del primer computador portátil.

Esa primera máquina, que no era tan portátil como las actuales, se convirtió en el precursor de los computadores pequeños. Se llamó Osborne 1, pesaba cerca de 13 kilos (actualmente pesan menos de dos kilos), podía ser llevada en un asiento de avión, operaba con un sistema denominado CP/M, tenía 5 pulgadas de pantalla y costaba cerca de 1300 dólares. La mitad de lo que otros computadores de la época costaban en el mercado.

Fue todo un éxito en su lanzamiento, 10.000 computadores fueron vendidos en el primer mes y había recaudado unos más de 6 millones de dólares en el primer año, los cuales se convirtieron en 68 mil al final del siguiente año.

Sin embargo, un error de mercadeo que cometió Adam Osborne llevó todo el poderío empresarial, precursor de Silicon Baley, a la quiebra. Durante 1983 quiso lanzar el segundo modelo, pero lo anunció dos meses antes, produciendo un bajón en las ventas de su primer modelo. Se quedó sin dinero para la segunda máquina, mientras IBM y otras compañías ya habían incorporarse al mercado.

Diez años después, con proyectos de software fracasados pero innovadores con memorias y otros artefactos de gran capacidad reducidos en tamaño, empezaron los achaques de un trastorno cerebral orgánico que había afectado su salud con infartos pequeños durante su vida.

A mediado de 1993 se trasladó de nuevo a la India, para vivir al cuidado de su hermana, hasta que finalmente falleció el 18 de marzo de 2003.

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