Galo Burbano, otro líder universitario con responsabilidad social

11 de julio del 2016

Un homenaje a su memoria.

Galo Burbano, otro líder universitario  con responsabilidad social

Por: Jorge Emilio Sierra Montoya

Galo Burbano, exdirector del Icfes y de la Asociación Colombiana de Universidades -ASCUN- , así como exrector de tres universidades (Pedagógica Nacional, de Nariño y Manuela Beltrán), falleció el pasado fin de semana.

En homenaje a su memoria, se publica el diálogo que sostuvimos años atrás sobre Responsabilidad Social Universitaria, tema del que fue líder nacional y promotor en los distintos centros de educación superior del país.

Revolución educativa en la U

Las universidades ejercen, por principio, su responsabilidad social a través de actividades como la educación y la investigación, que son una manera de servir, en forma efectiva, a la sociedad. Eso es lo que define en gran medida a la vida universitaria, aún desde sus orígenes.

En Colombia, además, los centros de educación superior han estado siempre al servicio de la comunidad, como es fácil comprobarlo en las diferentes regiones, cuyo desarrollo está ligado a la alta formación académica, científica, que allí se imparte. Pero…

Ahora se presenta un hecho sin precedentes: la sociedad exige a las universidades que sean más responsables socialmente, trasciendan las tradicionales funciones educativas e investigativas, y realicen programas que contribuyan a resolver los graves problemas sociales del país.

Según Galo Burbano, ex director de ASCUN, esa nueva demanda obliga a las universidades a dirigir su atención a los mayores problemas de la sociedad, ya no sólo a través de la investigación sino con la participación directa, de profesores y estudiantes, en la búsqueda de su solución.

Tal es el caso, por ejemplo, del desplazamiento forzado, un fenómeno que exige -dice- la colaboración tanto de las universidades como del gobierno, de los empresarios y, en general, de los distintos sectores sociales, sin excepción.

Las universidades no han sido ajenas al respecto, pues varias de ellas -explica- tienen proyectos específicos para ayudar a los desplazados, “naturalmente en la medida de sus posibilidades”.

Eso es Responsabilidad Social Universitaria (RSU) en sentido estricto. Que cambia, a su vez, la visión y la misión de la universidad, así como sus políticas, con todo lo que ello implica en manejo financiero, administrativo y, claro está, de carácter académico, incluso en los programas de las diversas facultades.

Una verdadera revolución educativa.

Universidad-Empresa

No obstante, alguien dirá que la universidad cumple de todos modos su responsabilidad social a través de la educación, área que por cierto es prioritaria en materia de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), según muestran los más importantes proyectos empresariales en tal sentido, tanto en Colombia como en el exterior.

O que la cumple al capacitar a muchas personas para el empleo, el cual se convierte en su principal fuente de ingresos, que es también una forma de enfrentar la pobreza en países como el nuestro. ¿Por qué entonces -se preguntará- es preciso ir más allá?

“Porque la universidad -insiste Burbano- debe tener la capacidad suficiente para ver lo que sucede en su entorno, o sea, los problemas sociales, y darles respuestas apropiadas”.

¿Qué tipo de respuestas? Según él, uno de los medios más adecuados es el vínculo -que en su concepto debe ser real y permanente- de la universidad con el sector empresarial, el cual ha de apoyarla ante su notoria falta de recursos para la investigación, como sucede en el mundo desarrollado.

No basta, por ejemplo, con la formación de personal especializado que demandan las empresas, por importante que sea dicha labor. No. Hay que investigar para mejorar la tecnología, factor determinante de la competitividad de los pueblos y del crecimiento económico.

Las empresas, en síntesis, no pueden competir hoy, en medio de la fuerte competencia internacional que han traído consigo la globalización y los tratados de libre comercio, sin la educación debida y sin la innovación que nos permita salir del atraso y romper los fuertes lazos de la dependencia.

Eso es parte de la RSU, en este caso con las empresas, cuyo desarrollo tecnológico para competir se deriva en último término de la capacidad de innovación en las instituciones de educación superior, especialmente en sus centros de investigaciones.

“La innovación -agrega- es un reto para las empresas, el Estado y la sociedad, pero sobre todo para las universidades, cuyo papel debe ser ahí prioritario”.

“La RSE no es una moda”

Las comunas de Medellín, sitios donde habitan familias de bajos ingresos y donde, en ocasiones, la inseguridad campea a sus anchas, se han convertido en “laboratorios” para las universidades antioqueñas, cuyos profesores y estudiantes les prestan servicios de salud, educativos, sicológicos, etc., dentro de programas de auténtica responsabilidad social.

“Allí el nivel de respuesta de las empresas y universidades es particularmente notorio”, explica Burbano, quien destaca un verdadero liderazgo no sólo regional sino nacional, en especial de la Universidad de Antioquia.

Celebra la estrecha alianza entre las entidades educativas y del sector privado, así como el apoyo del Estado, de las autoridades oficiales, en proyectos sociales para beneficio de las gentes de menores recursos económicos, “que ojalá -dice- se replicara en los demás departamentos”.

Aplaude, de otra parte, los servicios de consultoría o asesoría que vienensuministrando las distintas universidades del país en materia de RSE a las mismas empresas, cuando no la capacitación en ese tema por parte de las facultades de Administración de Empresas y sus programas de posgrado.

¿La RSE -es la pregunta de rigor- se volvió acaso una moda en las universidades, como aseguran algunos críticos? No, al parecer. Según dice, algo característico de los procesos educativos es que son de largo plazo, no de corta duración, por lo cual cabe esperar que la RSE se mantenga con la continuidad requerida.

No cree, entonces, que la Responsabilidad Social Universitaria pase de moda sino que, por el contrario, tomará cada vez más fuerza con el paso del tiempo, igual que las relaciones entre la universidad y la empresa, obviamente con el “Sin embargo, los programas son todavía incipientes”, admite.

¿A espaldas de la realidad nacional?

La RSU no es otra cosa que “volcarse” las universidades hacia los problemas sociales del país en busca de su solución. Pero, ¿qué tan cierto es que allí, en los centros de educación superior, se vive a espaldas de la realidad nacional, como suele decirse en las propias aulas escolares?

Según Burbano, tal crítica no es del todo infundada y obliga a que nuestras universidades den respuestas a la problemática social, mucho más que cuanto hacían en el pasado y con criterios modernos de RSE.

Mejor aún, como los problemas son sociales -aclara- , competen al sector educativo, pero no son, ni mucho menos, un asunto exclusivo, que no comprometa a otros sectores, como la empresa privada y el mismo Estado.

Al contrario, parte de la RSE en el sector empresarial es fortalecer sus vínculos con las universidades, apoyando por ejemplo su actividad investigativa a la manera -repite- de los países desarrollados.

Y en cuanto al Estado, no puede eludir esa responsabilidad sino asumirla a través, verbigracia, de la creación de estímulos para el cabal desarrollo universitario en beneficio del país.

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