Akio Morita, uno de los fundadores de Sony

Akio Morita, uno de los fundadores de Sony

3 de octubre del 2018

Proveniente de una familia dedicada a la producción de sake y miso (alimentos de origen japonés), físico, empresario y subteniente de la Armada Imperial Japonesa, Akio Morita es mejor recordado por haber sido una de las grandes mentes que ayudó a crear la compañía SONY en 1946.

Nacido en Nagoya, una de las ciudades más grandes de Japón, Akio fue educado para hacerse cargo del negocio familiar. Sin embargo, al crecer descubrió que las ciencias naturales y las matemáticas eran su vocación, por lo que terminó graduándose de física en la Universidad Imperial de Osaka, en 1944.

Desde joven manifestó su pasión por la cultura occidental, los negocios y los artefactos electrónicos. Pero en aquel entonces no podía prever que junto a su compañero Masaru Ibuka, llegarían a fundar una de las empresas multinacionales más reconocidas del mundo.

Al establecer SONY Corporation, surgía uno de los fabricantes más importantes a nivel global en electrónica de consumo: audio y vídeo, computación, fotografía, videojuegos, telefonía móvil y productos profesionales.

Lo que quizá pocos conocen, es que tanto Masaru como Akio prestaron servicio en la Segunda Guerra Mundial, uno de los momentos más difíciles de la humanidad. Allí se conocieron y luego de un tiempo de no saber el uno del otro, lograron reencontrarse tras la culminación del conflicto.

Para el año 1944, Morita tuvo que renunciar a la presidencia de SONY, luego de sufrir una hemorragia cerebral mientras jugaba al tenis. Y aunque tuvo que dejar atrás esta parte significativa de su vida, no fue impedimento para que consiguiera más reconocimientos, como haber sido nombrado miembro de la Orden del Tesoro Sagrado por el Emperador de Japón.

En 1986 publicó su autobiografía titulada Made in Japan, pero una de las obras que más impacto tuvo en quienes lo leían fue Never Mind School Records (1966), en la que planteaba una de sus creencias más firmes, donde manifestaba que las compañías debían enfocarse en las capacidades de los individuos, en lugar de su historia y antecedentes académicos.

Finalizando 1999, más exactamente un 3 de octubre, Akio Morita falleció con tan solo 78 años de edad a causa de una neumonía.

A pesar de no haber podido seguir en su compañía, fue capaz de extender a su vida privada su singular espíritu desafiante, pues luego de sus 50 años comenzó a esquiar, jugar al tenis y bucear. Esto generó admiración entre sus colegas y quienes practicaban sus ideas, ya que como decía el célebre empresario: “La curiosidad es la clave de la creatividad”.

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