Alberto Cortez, penurias y fama de un poeta simple

Alberto Cortez, penurias y fama de un poeta simple

4 de abril del 2019

El cantautor de boleros y tangos argentino, Alberto Cortez, pasó a la fama luego de una vida de entuertos, problemas y canciones dedicadas a lo sencillo. Fue uno de los interpretes vivos más reconocidos del género alrededor del mundo.

Nació el 11 de marzo en Rancul, provincia de La Pampa, Argentina, bajo el nombre José Alberto García Gallo. Desde los 12 años empezó a componer canciones mientras estudiaba en la escuela, su primera composición conocida es Un cigarrillo, la lluvia y tú. Por ese tiempo fue invitado a participar en orquestas y empezó a ser conocido como ‘Chiquito García’.

Cuando se formó el conjunto ‘Los Andariegos’ fue invitado a formar parte, pero su padre se negó rotundamente a que siguiera una carrera musical porque no sacaba buenas notas en el colegio. Terminó la secundaria y entró a la facultad de Derecho y Ciencias Sociales en Buenos Aires.

Empieza a cantar junto a su guitarra en algunas tabernas de la capital argentina para ayudarse con la manutención. Esas participaciones también le permitieron ser reconocido por productores y conjuntos musicales que le ofrecieron ser cantante, como Jazz San Francisco y Armando Pontier. Luego conoció a Hugo Díaz, interprete de música folklórica, quien le propone el cargo de cantante dentro de su agrupación y decidió renunciar a la universidad e independizarse económicamente de su padre.

Luego, a mediados de 1960, Alberto Cortez se unió al Argentine International Ballet and Show, que resultó ser todo un fiasco. Los productores norteamericanos abandonaron a los artistas, dejándolos a su suerte en Bélgica. Para mantenerse varios artistas tuvieron que vender sus joyas y empeñar pertenencias.

Allí surgió uno de los hechos más cuestionables de su vida, pero también el que le dio la fama. En Bélgica había un cantante llamado Alberto Cortez, de origen peruano, que gozaba de gran fama en Europa. Según contó este en su biografía titulada Yo sí soy Alberto Cortez, el cantautor argentino, en medio de su necesidad por recaudar dinero en el país europeo, decidió adoptar el nombre del otro cantante.

Incluso, en el texto, asegura que una productora de Madrid contrató al peruano para grabar un disco, pero asistió el argentino y así grabó su primer disco titulado ‘Sucu-sucu’. El cantante argentino asegura que decidió cambiar su nombre mucho tiempo antes, pero tuvo un problema judicial durante varios años, por el que fue incluso detenido. Pero ganó el pleito y se quedó con el nombre luego de que una productora pagara la fianza.

Así empezó oficialmente su carrera musical con la que obtuvo grandes éxitos y el reconocimiento mundial. Una de sus composiciones e interpretaciones más recordadas es Cuando un amigo se va que realizó tras la muerte de su padre en 1969. Pero no fue la única que dedicó a su progenitor, también se encuentra una nostálgica canción titulada Carta a mi viejo, en la que describe la profunda amistad que mantuvo con él durante toda su vida.

Alberto Cortez, falso o verdadero, falleció este 4 de marzo a causa de una insuficiencia cardiaca en la ciudad de Madrid. Según los medios argentinos, el cantautor había sufrido varios achaques de salud en los últimos años, incluso una hemorragia cerebral. Será recordado como El gran cantautor de las cosas simples.