Alberto Lleras Camargo

4 de enero del 2011

En 1931, después de cuarenta y cinco años de estar la Cámara de Representantes presidida por miembros del partido Conservador, salió elegido Alberto Lleras Camargo, Liberal que habría de convertirse en uno de los más importantes cabezas de su partido a lo largo del siglo XX. Había comenzado a estudiar derecho en la Universidad Externado […]

Alberto Lleras Camargo

En 1931, después de cuarenta y cinco años de estar la Cámara de Representantes presidida por miembros del partido Conservador, salió elegido Alberto Lleras Camargo, Liberal que habría de convertirse en uno de los más importantes cabezas de su partido a lo largo del siglo XX.

Había comenzado a estudiar derecho en la Universidad Externado de Colombia, pero abandonó la carrera a cambio de una participación más directa en la vida política del país. En esos años fue periodista, jefe de redacción de El Tiempo, y director del diario La Tarde. Poco después, sin embargo, fue elegido concejal de Bogotá, y secretario de la dirección del Partido Liberal, tras lo cual pasaría a ocupar el mencionado y celebrado puesto de la Cámara.

Desde entonces la carrera política de Lleras Camargo se aceleraría vertiginosamente, impulsada por la renuncia de Alfonso López Pumarejo un año antes concluir su segundo mandato presidencial, que lo haría presidente titular por un año. Entonces debió el joven Lleras Camargo estar al mando del país y tratar, en medio de las presiones bipartidistas, salvar lo que quedaba de la “Revolución en marcha” de su predecesor. Al cabo del año, sin embargo, el país volvió a quedar al mando de los Conservadores, bajo Mariano Ospina Pérez, y Lleras regresó al periodismo, período en que fundó la revista Semana y estuvo en el proceso que convirtió a la Unión Panamericana en la OEA, de la que fue secretario general.

Ya a mediados de los cincuentas, cuando vio que el momento era preciso para retomar la presidencia, en manos del general Rojas Pinilla, Lleras se dio a esta causa, logrando el dudoso resultado que dio a llamarse el Frente Nacional, coalición poco democrática de Conservadores y Liberales, dispuestos a turnarse la presidencia con el fin de ahorrarse las penas de la campaña electoral. Sin embargo, los políticos de la época lo tenían como la única alternativa al gobierno de Rojas, quien, puesto en el cargo por ellos mismos, había tomado alas propias. El generoso Laureano Gómez cedió el primer periodo a los liberales, que eligieron a Lleras Camargo, ya jefe único del Partido, para ocupar el cargo. Siguiendo su labor iniciada en la OEA, Lleras hizo una muy buena gestión en términos internacionales, destinada a fortalecer la colaboración entre naciones suramericanas y con los Estados Unidos.

Tal labor le significó gran admiración por parte de ambos partidos, que lo mantuvieron como consejero durante las presidencias posteriores, tiempo en el cual Lleras volvió a presidir su revista y a ejercer como columnista para varios medios hasta las vísperas de su muerte, en 1990.

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