Ana María Martínez de Nisser, la heroína de Salamina

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Ana María Martínez de Nisser, la heroína de Salamina

6 de diciembre del 2018

Ana María Martínez de Nisser fue una mujer colombiana sin miedo, ‘berraca’ y decidida que tomó las armas para liberar a su esposo, es considerada una heroína y posiblemente la primera mujer en escribir un libro en Colombia.

Nació el 6 de diciembre de 1812 en Sonsón, Antioquia. Su padre, que era un reconocido pedagogo, se encargó de su educación, hasta que esta creció y terminó los estudios en una escuela de Medellín. Cuando creció se dedicó a la enseñanza de otras niñas en una escuela para mujeres en el departamento.

Se casó muy joven con Pedro Nisser, un comerciante y topógrafo sueco de ascendencia noble, que llegó al país interesado por las minas. Terminó en Antioquia, donde se convirtió en el dueño de varias excavaciones extractivas de piedras preciosas.

Tiempo después estalló la Guerra de los Supremos, que nació con motivos religiosos e impulsada por sacerdotes en Pasto, en contra del presidente José Ignacio de Márquez. La revolución se extendió por gran parte del territorio nacional.

En medio de las revueltas, Pedro Nisser fue apresado y maltratado por las autoridades en Rionegro, Antioquia. Eso generó la molestia de Ana María Martínez de Nisser que decidió meterse de lleno en los movimientos revolucionarios para defender a su esposo.

Tomó un uniforme militar y se presentó ante el mayor Braulio Henao para combatir junto a él en su ejército. Este la aceptó porque sintió que podía aportar, pero ese hecho la hizo víctima de profundas críticas y agravios que no lograron mermar su voluntad de participar en las contiendas militares.

“Ni U. ni nadie me hubiera alcanzado viva en un caso de desgracia; (i mostrándole un puñal que tenía bajo de mi blusa, añadí:) no crea U. que al presentarme entre los valientes defensores de nuestra justa causa, lo hice sin acordarme de una suerte adversa, i de los negros designios de UU; por lo que me parecía tanto más preciso animar a nuestros pocos valientes, cuando me hallaba dispuesta a perecer con ellos, antes de ser víctima de la venganza de la escoria de la sociedad”, (sic.) escribió Ana María Martínez de Nisser en su Diario de los sucesos de la revolución en la provincia de Antioquia.

Ese texto, que resultó reeditado en 1943, es considerado uno de los primeros textos escritos por una mujer en Colombia. Pero ese no es su único mérito, la calidad del relato y la voz propia con que se presenta su autora lo convierten en una bibliografía histórica en el país.

En medio de la tropa, su valor y sus palabras fueron un impulso para los demás soldados, principalmente en el combate de Salamina, donde se acabaron los cartuchos y ella tomó una lanza y los dirigió hacia la victoria. Ganaron y ella logró liberar a su esposo.

Sin embargo, la guerra la ganaron las fuerzas oficialistas que establecieron los próximos dos gobiernos. Pero fue condecorada en Antioquia tras la guerra por su valor con “la medalla correspondiente a los jefes”, dice un acta de 1841. “El ejecutivo, al remitírsela, le manifestará cuánto se ha hecho acreedora de la admiración pública por su heroísmo y singular comportamiento”.

Esa condecoración le provocó críticas del establecimiento, principalmente por el doctor Lorenzo María Lleras, que además de insultarla, dijo que había insultado el pudor y menguado el recato de su sexo. Pero esta crítica machista no valió para que en su lápida, ubicada en el cementerio de San Lorenzo en Medellín, se le reconociera como ‘La Heroína de Salamina’ y pasará como tal a la historia nacional.