Billie Burke: La bruja buena del Norte

Billie Burke: La bruja buena del Norte

7 de agosto del 2018

Mary William Ethelbert Appleton, mejor conocida como ‘Billie Burke’ nació el 7 de agosto de 1885 en Washington, DC.

Su padre era payaso de circo. Cuando era niña, recorrió Estados Unidos y Europa con el circo, por lo que Billie fue criada para el mundo del espectáculo. Siendo esa la forma más grande de entretenimiento en el mundo.

Finalmente su familia se estableció en Londres, donde tuvo la suerte de ver obras de teatro en el histórico West End de la ciudad. Fueron los actos del teatro lo que inspiraron a Burke a desempeñarse como actriz de teatro.

A la edad de 18 años, debutó en el escenario dando inicio a su carrera teatral. Sus actuaciones fueron muy bien recibidas y se convirtió en una de las actrices más populares para adornar los escenarios.

Pero su mirada siempre estuvo fijada hacia Nueva York, conocida como la capital teatral del mundo, donde quiso “probar suerte”.

Llegó a Nueva York cuando tenía 22 años. Apareció en numerosas obras. Al poco tiempo Hollywood la contactó.

En 1916 tuvo su primer debut en el cine en el papel principal de Peggy. La película fue un éxito, pero de nuevo la mayoría de las películas lo fueron, ya que la novedad de las películas no había desaparecido desde “Asalto y robo al tren” en 1903.

Más tarde ese mismo año, apareció en Gloria’s Romance, donde también tenía partes en las que hablaban.

Burke se consideraba más que una actriz; sentía que era una artista y pensaba que el escenario era una forma de llegar personalmente a una audiencia, algo que no se podía hacer en imágenes.

En 1921, apareció como ‘Elizabeth Banks’ en “The Education of Elizabeth”, luego se retiró debido a su matrimonio con el empresario Florenz Ziegfeld Jr. de las famosas Locuras de Ziegfeld. Pensó entonces que con las inversiones en el mercado de acciones, no habría necesidad de volver trabajar.

Lo que los Ziegfeld no planearon fue “Black October” en 1929. Sus inversiones en acciones fueron aniquiladas por el colapso, lo que precipitó la Gran Depresión, y Mary Ethelbert no tuvo más remedio que regresar a las pantallas.

Las películas se habían vuelto incluso más grandes que diez años antes, especialmente desde la introducción del sonido.

Su primer papel de sustancia fue como ‘Margaret Fairlfield’ en “Doble sacrificio” (1932). Como artista, le encantaba el hecho de que tenía diálogos, pero tuvo que trabajar aún más duro porque su esposo había muerto el mismo año en que debutó en el habla.

Uno de los momentos más destacados de su carrera fue el de ‘la señora Millicent Jordan’ en ‘Cena a las ocho’ (1933), la esposa descerebrada de un hombre cuya compañía de envío estaba en problemas financieros, dirigida por David O. Selznick, coprotagonizada por Lionel Barrymore, Wallace Beery, John Barrymore y Jean Harlow.

La película fue un éxito y, una vez más, Mary Ethelbert volvió a la cima. En 1937, tuvo uno de sus papeles más recordados en ‘Una pareja invisible’, una película que finalmente se derivaría de dos secuelas, y ambas fueron éxitos de taquilla.

En 1938, recibió su primera y única nominación al Premio de la Academia por su interpretación como ‘Emily Kilbourne’ en “Un mendigo original”. Esta fue, probablemente, la mejor actuación de su carrera en la pantalla, pero estaba destinada a ser inmortalizada para siempre en el clásico ‘El mago de Oz’ (1939).

A los 54 años de edad, interpretó a ‘Glinda’, la Bruja Buena del Norte. ‘Billie Burke’ realizó un total de 25 películas entre 1940 y 1949. En la década de 1950 solo hizo seis, ya que su edad se fue haciendo notable.

Su aparición final fue a sus 75 años, como ‘Cordelia Fosgate’ en “El sargento negro” (1960) de Western de John Ford. Después de esa interpretación Burke se retiró para siempre y vivió en Los Ángeles, California, donde falleció a los 85 años por causas naturales el 14 de mayo de 1970.