Christopher Reeve y la maldición de Superman

10 de octubre del 2017

El actor protagonizó la mejor etapa de la franquicia Superman

Christopher Reeve y la maldición de Superman

Christopher D’Olier Reeve fue el activista, actor y director encargado de protagonizar la saga de 4 películas, que sin duda, fue la mejor etapa de la franquicia Superman. Existe una leyenda popular americana según la cual, una vez un actor se ponga la capa del superhéroe, en su vida podrían ocurrir una serie de sucesos desafortunados, Christopher fue uno de ellos.

Reeve nació el 25 de septiembre de 1952 en Nueva York. Su carrera comenzó a los 15 años, en el Festival de Teatro Williamstown, luego continuó con su formación artística en la Universidad de Cornell. Allí, junto a su amigo Robin Williams, logró ser seleccionado para estudiar arte dramático en la Julliard School de Nueva York.

Foto: @Wikipedia

El joven que ya trabajaba en Broadway, lo cual le satisfacía como actor, pero no económicamente, estuvo a punto de alejarse de la carrera para trabajar con su padre. Pero para ese entonces, (1978) se enteró de las audiciones para la película Superman. El director del rodaje, Richard Donner con tan solo verlo le dio el papel protagónico.

A partir de este momento su vida cambió. Consiguió el reconocimiento tan esperado para su carrera y comenzó a trabajar en diferentes cintas. Logró grabar tres películas más para esta saga; Superman II (1980), Superman III (1983) y Superman IV (1987).

La actuación no lo fue todo para él. Trabajó en diferentes labores sociales, el papel de Clark Kent como reportero de The Daily Planet, le permitió conseguir recursos para apoyar eventos con causas sociales como las Olimpiadas Especiales, conferencias y charlas en las que intervenía para brindar apoyo a niños, enfermos o discapacitados.

Fue en 1995, durante un concurso de equitación que tuvo un accidente con su caballo y quedó tetrapléjico. Sin poder mover la mayor parte de su cuerpo y gracias al apoyo de su esposa, creó The Christopher Reeve Foundation, que luego se llamó Christopher and Dana Reeve Foundation, ya que su esposa se involucró completamente.

La fundación otorgó becas por más de 16 millones de dólares a organizaciones que ayudan a personas con parálisis.  Christopher  aprendió a vivir con su invalidez convirtiéndose en un ejemplo aún mayor de lo que era cuando interpretó al hombre de acero.

El 10 de octubre de 2004, Reeve falleció a los 52 años luego de entrar en coma por un ataque cardíaco a raíz de un antibiótico que recibió para tratar una infección.

Foto: @Flickr

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