David Kato: empoderamiento gay de Uganda

26 de enero del 2019

Falleció no sin antes dejar una historia que alguien deberá completar.

David Kato: empoderamiento gay de Uganda

Nació en la década de 1960 en Uganda, país africano con duras normas para ser homosexual. Sin embargo, eso que en ese país considerado como el mal, David Kato luchó para abrir campo a las minorías sexuales que pedían voz con desesperación.

Su activismo lo llevó a ser reconocido en todo el continente africano y fuera de este. Trabajó como profesor en Sudáfrica, el país quizá hoy más adelantado en el tema de derechos contra la población LGBT+. Y es que por la década de 1990, cuando Kato daba sus clases, ese país rechazó una serie de leyes antigay y fue cuando tomó la decisión de llevar ese sueño de una nación sin homofobia a su país natal.

No le importó que pasara días entre arrestos, palizas y constantes amenazas de muerte, se empoderó de su sexualidad y representó a quienes se cansaron de caminar entre las sombras de un país violento.

Admitió públicamente su homosexualidad y fue cofundador de las Minorías Sexuales Uganda, un grupo activista para los miembros de la comunidad gay, lesbiana, bisexual y transgénero del país.

En 2009 por el parlamento de Uganda se presentó un proyecto de ley antihomosexualidad. Su propio país lo tachó de enfermo y pedían cárcel para él y para todos aquellos que se proclamaran gays o lesbianas.

El rechazo social a estas minorías que pedían ser reconocidas y defendidas bajo los derechos humanos, fueron por años perseguidas y atacadas. En 2011 el ugandés ganó una demanda que interpuso a un periódico local que publicó fotografías de él y de otros compañeros abiertamente homosexuales con el fin de invitar a la ciudadanía a ahorcarlos.

Pese a su constante lucha, el temor por la aceptación, el miedo y la ignorancia culminó con el asesinato de Kato el 26 de enero de 2011. Un hombre lo golpeó dos veces en la cabeza con un martillo y huyó de la zona. Kato murió más tarde en el camino al Hospital General de Kawolo. Las primeras versiones contaron que se trató de un robo.

Pero los colegas de Kato notaron que él había hablado de un aumento en las amenazas y el hostigamiento desde la victoria de la corte, y creen que su orientación sexual y su activismo fueron el verdadero motivo del asesinato. La justicia parece haber actuado de mala gana, un hombre fue capturado y confesó el crimen confirmando la teoría de que se trató de un robo.

Al final el proyecto terminó con los votos suficientes para ser ley y el hombre que lideraba la causa David Bahati, manifestó a la prensa en su momento: “Como somos una nación temerosa de Dios, valoramos la vida de una forma holística y, en consecuencia, los miembros del parlamento han aprobado la ley sin importar lo que el resto del mundo piense de ella”.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO