Virgilio Barco, el presidente olvidadizo

Virgilio Barco, el presidente olvidadizo

20 de mayo del 2018

Virgilio Barco es uno de los presidentes más desapercibidos de la historia de Colombia, aunque tiene un gran legado, su gobierno no trascendió a la historia quizá por los achaques de la edad y su personalidad.

Era un anciano tosco ya cuando llegó a la presidencia del país, como más de cuatro millones de votos por encima del conservador Álvaro Gómez. Algunos consideran que no era un candidato fuerte para llegar a la presidencia pero tenía el respaldo de un partido liberal fortalecido como para poner el alfil que quisiera en el trono mayor del gobierno.

Así llegó a la presidencia y acabó con la repartición del poder entre liberales y conservadores, lo cual creó inconformidades en la clase política. Se acostumbraba que tras el Frente Nacional se repartieran los puestos entre las dos mayores fuerzas políticas, pero Virgilio Barco decidió dejarlo todo para su colectividad.

Llegó en un momento crucial para la historia del país y no es mucho lo que pueda reconocérsele. Tal vez por su actitud de diálogo y posturas definidas lo llevaron por una percepción lánguida que permitió el escalamiento del conflicto interno.

Bajo su Gobierno (1986 – 1990) se dio el genocidio de la Unión Patriótica, Pablo Escobar estalló bombas a diestra y siniestra, asesinaron a tres candidatos presidenciales, Bernardo Jaramillo, Carlos Pizarro y Luis Carlos Galán.

Quizá se debe a eso que Fernando Vallejo ha tomado como medio para calificarlo de olvidadizo y tosco. Le fue diagnosticado Alzheimer a mitad del mandato y algunos aseguran que hasta se despertaba pensando que era ministro.

Pero existen avances, algunos de los que reconoce César Gaviria, su sucesor, y que no pueden ser desconocidos en la historia distante. Virgilio Barco desarmó al M-19, sin verdad ni justicia, pero sentó la base para una salida negociada del conflicto.

Logró la apertura económica que fue crucial para la salida del letargo de desarrollo del país y configuró la Asamblea Nacional Constituyente que crearía el régimen legal de la Constitución del 91. Una de las mejores cartas magna de América Latina.

Quizá no era el tiempo para un presidente como Barco o Barco no era el presidente para ese tiempo, pero la reforma constitucional y el proceso de paz permitió el futuro desarme de grupos armados y la garantía, al menos en papel, de los derechos nacionales.

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