Elizabeth Taylor

Elizabeth Taylor

23 de marzo del 2011

Hija de padres estadounidenses residentes en Inglaterra, Elizabeth Taylor nació en Hampstead, un barrio elegante de noroeste de Londres. A los seis años empezó clases de ballet, y a los nueve, ya de vuelta en Estados Unidos a causa de del temor general en Europa por la inevitable guerra contra Hitler, ya había firmado su primer contrato con Universal Pictures, que aunque no habría de durarle mucho, sí la impulsaría al mundo del espectáculo hollywoodense para siempre. Poco después firmó un contrato aún mejor con Metro-Goldwin-Meyer para aparecer en la primera película de Lassie, el perro maravilla. Su primera gran película fue National velvet, en que la joven Elizabeth, de doce años, cuidaba a un caballo de carreras. La película fue un éxito de taquilla y le permitió a Elizabeth participar en producciones más ambiciosas, con directores más importantes. Ya en roles de adulta, hizo Conspirator con Robert Taylor, Father of the Bride con Spencer Tracy, y A Place in the Sun, película que habría de volverse un clásico desde su estreno hasta hoy.

Con esas películas Elizabeth se había asegurado un puesto entre las divas de Hollywood, preciada tanto por sus actuaciones como por su belleza, que los espectadores que la habían seguido desde niña hasta ahora empezaban a ver, y que según ciertos rumores, se debía en parte a sus pestañas largas y abundantes pero naturales. Aunque en esa época actuó con estrellas como James Dean y Paul Newman, los roles que la productora le conseguía no eran del todo de su agrado, pues solían ser pesados dramas en que su único verdadero papel era pararse bajo la luz y lucir su hermosura.

Es por eso que la obtención del papel de Cleopatra, en la super producción de MGM significó tanto para ella, pues era además de otra oportunidad de brillar, un verdadero reto actoral. Durante el rodaje de esa película empezó su romance con Richard Burton, que hacía de Marco Antonio, y que habría de ser uno de sus ocho esposos. En efecto, la vida de Elizabeth Taylor fue una vida llena de cambios, aventuras y desventuras, sin un solo momento de tedio o de simple conformismo. Por cada uno de los maridos que tuvo, sufrió ataques que la llevaron al borde de la muerte,  usualmente debidos a diversas enfermedades causadas por su genética mala salud y por su a veces extremo estilo de vida.

Pero a pesar de los constantes desamores y enfermedades, Taylor seguía haciendo varias películas al año. En 1960, el papel de Gloria en Butterfield 8 le mereció el Oscar a mejor actriz, galardón que significó para ella el reconocimiento de un largo esfuerzo por ser tomada en serio como actriz. Después del Oscar, sin embargo, no consiguió repetir la proeza, y aunque actuó en varias películas memorables junto con más actores inolvidables, como Marlon Brando, Mia Farrow y Warren Beatty, su interés por el cine empezó a disminuir, y la fue acercando a Broadway, y al arte del musical en vivo. Actuó en Private Lives, de Noel Coward, con su ex marido Richard Burton, y en The Little Foxes, ambos éxitos de crítica y taquilla.

Por esa época, sin embargo, después de una carrera de casi cuarenta años, las enfermedades le dieron finalmente alcance, y aunque las soportó durante varios años, y nunca dejó de aparecer en pequeños papeles como invitada en series de televisión, películas y eventos de la comunidad cinematográfica, muchos de ellos en su honor, finalmente, no tuvo otra opción que resignarse a los cuidados intensivos de un hospital en California, en el que murió esta misma mañana de dificultades cardíacas. Pero sus actuaciones han dejado una marca indeleble en la memoria de todos los que alguna vez la vieron actuar, los admiradores del cine, los actores y los directores, y por eso, aún nadie la ha olvidado, y muchos serán los homenajes que se sumarán a los tantos otros recibidos, que se harán en su honor en los próximos días.