Ernesto Sábato, el físico de El Tunel

Ernesto Sábato, el físico de El Tunel

24 de Junio del 2016

Ernesto Sábato nació en 1911 un día como hoy, en Argentina. Su carrera empezó con estudios en física y con los años, se consolidó como uno de los grandes físicos argentinos, pero, gracias a la influencia otros artistas surrealistas, Sábato incursionó en la literatura, llegando a ser unos de los escritores argentinos más reconocidos del siglo XX.

Luego de realizar sus estudios primarios en la ciudad donde nació, Rojas se trasladó a La Plata para culminar sus estudios superiores. Unos años después, cuando ya se encontraba instalado en la ciudad, fue elegido secretario general de la Federación Juvenil Comunista, realizó un curso de marxismo y se fue a vivir con Matilde Kusminsky, una estudiante de 17 años que abandonó su casa para huir con Sábato.

En 1938 logró su título en física de la Universidad de La Plata y ganó una beca para ejercer como investigador científico en París. Sus dos años de  estadía allí le permitieron generar lazos de amistad con escritores y pintores del movimiento surrealista, quienes se encargaron de alentar la vocación literaria de Sábato.

París llegó a generar la inspiración para la creación de su primera novela, la fuente muda, que no se publicó en su totalidad.

Dos años después volvió a Argentina como docente en la Universidad Nacional de La Plata. Su paso por la docencia no duró mucho, tras escribir unos artículos contra el Presidente Juan Domingo Perón, perdió su cátedra y se vio obligado a abandonar la Universidad, dejándole el tiempo necesario para dedicarse a la literatura y la pintura, que eran su pasatiempo favorito.

Para 1948 publicó su obra maestra, El Túnel. La novela fue traducida a diferentes idiomas y llegó al cine, además de ser la encargada de consagrar a Sábato como uno de los grandes escritores argentinos del siglo.

El escritor murió el 30 de abril de 2011 a sus 99 años de edad, llegando a ser uno de los escritores argentinos más longevos.