El sueño educativo de Saray Castilla

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El sueño educativo de Saray Castilla

29 de noviembre del 2018

Saray Castilla se ganó el título de ‘madre de la educación en Córdoba’ gracias a la labor que adelantó esta santandereana en el departamento al fundar la Universidad del Sinú y otras organizaciones que contribuyeron a mejorar las condiciones de vida de los cordobeses.

Por eso se le entrega un sentido mensaje de despedida tras su fallecimiento en la madrugada de este 29 de noviembre, luego de varios días internada en la clínica de Montería por quebrantos de salud. Falleció a los 88 años.

Saray Castilla nació en 1930 en el municipio de El Carmen, Norte de Santander, pero se mudó a Bucaramanga para vivir con su hermana tras la muerte de sus padres. Fue en esta ciudad que conoció al bacteriólogo Elías Bechara Zainúm, con quien se casó a los 20 años.

Con su esposo se trasladaron a Montería, capital del departamento de Córdoba, y tuvieron seis hijos. Dos de ellos, Jairo Torres Oviedo e Ilse Bechara Castilla, rectores de la Universidad de Córdoba y Sinú, respectivamente; recibieron del Concejo de la ciudad, un reconocimiento por los aportes que las universidades que fundaron sus padres le han permitido al departamento.

Elías Bechara Zainúm fue el fundador de la Universidad de Córdoba, la primera institución de educación superior del departamento en 1964. Diez años después es Saray Castilla la que funda la Corporación Universitaria del Sinú, que luego eliminó la primera palabra del nombre.

Pero esa no fue la única labor producto de su talante filantrópico, también creó la Fundación Elías Bechara Zainúm que pretendía ayudar a personas desplazadas con la oportunidad de educación en oficios para padres y madres, y formación primaria para los niños. Esta labor llegó a ayudar los pobladores de barrios pobres como El Poblado en Montería. También, producto de esta, nació la Escuela de Artes de Unisinú que forma a jóvenes y niños en la ciudad.

Aunque Saray Castilla había dedicado su vida a las labores sociales y el liderazgo del hogar, a partir de 1996 asumió la dirección general de Unisinú para implementar un programa de subsidios y estratificación de las matrículas, con el fin de facilitar el acceso de los estratos 1, 2 y 3 a la educación superior.

Recibió varios reconocimientos en vida, el primero fue en 1999, cuando recibió el premio Mujer Cafam por el departamento de Córdoba en 1999, recibió un título honoris causa en administración de empresas otorgado por la Unisinú y, finalmente, un reconocimiento a la trayectoria que le otorgó la Universidad de Morón, en Argentina, por su beneficencia y  solidaridad en el ámbito académico.

Es todo ese esfuerzo el que la hace merecedora innegable de su título de ‘madre de la educación en Córdoba’, por lo que varios sectores la han despedido con agradecimiento y afecto este 29 de noviembre.