Federico García Lorca; el poeta que el fascismo desapareció

19 de agosto del 2017

81 años después de muerto, su cuerpo no ha aparecido.

Federico García Lorca; el poeta que el fascismo desapareció

Federico García Lorca, en Lanjarón (Granada), en 1927 Facebook

Federico García Lorca es uno de los poetas más brillantes del siglo XX. Nació en Fuente Vaqueros, España, el 5 de junio de 1898. Murió el 18 de agosto de 1936. Además de poeta, se le reconoce por su destreza en varias artes, especialmente en el teatro. Dejó una huella imborrable en la literatura, no sólo por su obra, sino por su vida misma, llena de altibajos y experiencias.

Era hijo de Federico García Rodríguez, un hacendado y Vicenta Lorca Romero, una maestra de escuela. Fue de ella de quien el poeta heredó el gusto por la literatura. Sin embargo, desde su infancia se interesó más por la música que por la literatura, y estudió piano en Granada. En su adolescencia se le reconoció más por sus dotes musicales que por su prosa.

En 1914 se matriculó en la Universidad de Granada para cursar la carrera de Derecho. En esos días se reunía con otros jóvenes escritores en una tertulia que se llamaba “El rinconcillo”. Durante su vida como estudiante hizo varios viajes por España, que fueron, después, los que lo influenciaron a escribir sus primeras líneas. Así surgió, en 1918, su primera obra: Impresiones y paisajes. Entonces también empezó a hacer parte de la “Residencia de estudiantes”, que era un grupo de intelectuales en el que estuvieron personajes de la talla de Albert Einstein y Madame Curie.

Esto escribió García Lorca al respecto: “Estoy encendío como una rosa de cien hojas, pero la realidad me encierra en su casa fea de espartos. Me escriben de la Residencia diciéndome que no tienen habitación. ¡Esto es terrible! ¿Cómo voy yo a irme a otra parte? Me asustan los ambientes Baroja y Galdós, la patrona, el estudiante vicioso… ¡Qué horror! Pues no digamos nada los ambientes Zamacois, etc… ¡Es horrible! Así pues, hasta que tenga habitación sola en la Residencia no voy a Madrid… ¡Qué pena! (…) Tengo mala sombra. Y me hace falta salir, ¿lo oyes? Yo me ahogo. Este ambiente provinciano terrible y vacío llena mi corazón de telarañas”.

Entre 1919 y 1925 escribió varios poemas, algunas obras de teatro y un par de piezas musicales. Esa vida lo llevó a acercarse a otros escritores, lo que también serviría como insumo para toda su obra. Hizo, además, algunos otros viajes.

Otro de los grupos ilustres de los que hizo parte fue la “Generación del 27”. En ese grupo estaban importantísimos escritores como Jorge Guillén, Pedro Salinas, Rafael Alberti, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre y Emilio Prados. En esa época, Lorca “logró su madurez como poeta”. Pero fue también uno de los momentos más duros para el escritor.

Por la tristeza que llenaba sus días, decidió hacer un viaje a Nueva York. Estar en esa ciudad significó “una de las experiencias más útiles de mi vida”, dijo. Sin embargo, por la rutina de la vida capitalista, García Lorca describió la ciudad como un infierno. “Estados Unidos era «una civilización sin raíces. [Los ingleses] han levantado casas y casas, pero no han ahondado en la tierra”.

Entonces se unió a la compañía de teatro ‘La Barraca’, que lo llevó de gira por Latinoamérica. Su obra Bodas de Sangre fue muy popular en Buenos Aires. Así estuvo hasta 1934 cuando volvió a España. En ese momento, ya había empezado en España la guerra civil, por lo que había mucha violencia y represión.

Muchos de los amigos más cercanos del escritor temían por su vida. Lo que se decía de él, su posición política y su posible homosexualidad eran algo que ponía en riesgo su vida.

Sobre la situación, uno de sus amigos escribió: “Federico se reía. Creía que aquello no era más que una travesura de niños. No veía nada detrás. Se reía como de una buena broma. Pero esa risa, esa confianza en que el hombre es siempre humano, ese creer que un amigo, fascista o no, es un amigo, le costó la muerte. Porque fueron unos amigos, amigos que él contaba entre sus mejores, quienes en el último momento resultaron ser ante todo y sobre todo fascistas”.

El propio García Lorca también dijo: “Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política”.

Entonces, los fascistas de Franco empezaron a perseguir al escritor. Él pudo estar oculto un tiempo en la casa de unos familiares, pero finalmente fue detenido el 16 de agosto. Se sabe que fue fusilado el 18, por cargos que no han sido aclarados del todo. Han pasado 81 años y su cuerpo no ha aparecido. Se cree que está en una fosa común en la región de Granada.

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