“Donde no puedas amar, no te demores”: Frida Kahlo

“Donde no puedas amar, no te demores”: Frida Kahlo

6 de julio del 2017

Frida es la pintora mexicana con más resonancia internacional. Fue capaz de transformar en arte ‘su angustioso tormento’ tras quedar invalida desde los 19 años a causa de un accidente. Usó la pintura como una especie de cirugía psicológica para enfrentar su realidad con risa y humor.

Tuvo innumerables amantes, hombres y mujeres. Pero el amor de su vida fue el artista mexicano Diego Rivera. Ella misma se convirtió en leyenda haciendo de su vida una obra de arte. Irónicamente, sus cuadros fueron ignoradas en vida, pero eso no le importó.

Estoy empezando a pintar, no porque me considere una artista o algo así sino simplemente porque no tengo nada más que hacer y porque trabajando me olvido un poco de todos los problemas que tengo”, comentó Frida.

Foto: Wikimedia

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Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón nació el 6 de julio en Coyoacán. Su padre era un fotógrafo reconocido de origen alemán que después de haber enviudado y con dos hijas se casó apresuradamente con la madre de Frida, Matilde Calderón.

Del matrimonio nacieron cuatro mujeres. La familia contaba con una posición económica acomodada. Su padre construyó la icónica casa azul en donde Frida vivió el resto de su vida y falleció 47 años más tarde.

El calvario físico de Frida comenzó a sus 6 años, cuando cayó en cama por 9 meses víctima de poliomielitis. Entonces la pierna derecha le quedó más delgada y ella la empalmaba usando tres o cuatro calcetines más. Esta experiencia la convirtió en una niña insegura y con una gran necesidad de afecto.

A los 15 años decidió que quería estudiar medicina. Su padre la apoyó para que ingresara a la Escuela Nacional Preparatoria en México, donde florecía la nación moderna.

Después de la caída de Porfilio Díaz se desató la revolución mexicana. En 1922 el nuevo gobierno se encargó mostrar con la pintura la historia y cultura de México. Uno de los muros fue encargado a Diego Rivera que pintó en el auditorio de la preparatoria a la que había entrado Frida.

Foto: Wikimedia

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Fue ahí donde lo vio por primera vez. Frida solía meterse a escondidas en el auditorio y se sentaba horas a observarlo pintar. Durante su periodo en la preparatoria hizo amistades entrañables, especialmente sus amigos ‘los cachuchas’ que se caracterizaban por sus travesuras.

En 1923 inició un noviazgo con Alejandro Gómez que era jefe de ‘los cachuchas’. La relación duró 4 años. Varios biógrafos registran la versión de que un encuentro con una maestra, inició su vida homosexual.

Con la caída del dictador Díaz su padre había perdido las lucrativas comisiones del gobierno así que Frida tuvo varios trabajos. Finalmente su padre le consiguió un trabajo como aprendiz del grabador Fernando Fernández, que le ayudó a descubrir su talento.

La tarde del 17 de septiembre de 1925 autobús en el que viajaba Frida, con destino al pueblo de Coyoacán, chocó con un tranvía. El carro se partió en dos y el cuerpo de Frida quedó destrozado.El hombro izquierdo quedó fuera de lugar, dos costillas rotas, tres fracturas en la columna vertebral, tres fracturas en la pelvis, once fracturas en la pierna derecha y el pie derecho dislocado y aplastado.

Desde ese momento el dolor y la lucha se convirtieron en los temas centrales de la vida de Frida. Después de pasar un mes hospitalizada, siguió un largo periodo de recuperación en su casa. Casi inmovilizada comenzó a pintar.

Sus primeros retratos muestran una clara influencia de la pintura renacentista italiana. El primer retrato lo hizo en 1926 como regalo para Alejandro, su novio. En 1928 estaba recuperada del accidente, sin embargo su anhelo de convertirse en médico se esfumó.

A los 21 años tenía su posición política clara, simpatizaba con los comunistas. Probablemente fue allí donde conoció a Diego Rivera, aunque a ella le gustaba contar su primer encuentro de otra forma:

Diego estaba en los andamios pintando cuando fui a verlo con mis cuadros. Sin más le dije ‘Diego, baja vengo a mostrarte mis cuadros. Si te interesa dímelo y si no, también para ir trabajar en otra cosa y así ayudar a mis padres’. Entonces él me dijo: ‘Me interesan mucho tus cuadros, ve a tu casa, pinta un cuadro y el próximo domingo iré a verlo y te diré qué pienso”

Foto: Wikimedia

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La pareja se casó el 21 de agosto de 1929, él de 42 años y ella de 22. Después de la boda, se fueron a vivir a Cuernavaca ya que Diego había sido comisionado a pintar un mural allí. Al poco tiempo, Frida sufrió el primero de muchos abortos.

Sin tener un año de casados, Frida empezó a vivir las consecuencias de las infidelidades de su esposo. Esa fue la realidad que vivió por el resto de su vida. A Rivera siempre le gustó que Frida vistiera los trajes típicos de las mujeres indígenas de México.

Ella llamaba la atención con sus trajes y su vistosa joyería. La pareja vivió cuatro años en EE.UU. debido a los encargos a su esposo. Llegaron a San Francisco en noviembre de 1930. Los problemas de pareja eran continuos.

Nuevamente quedó embarazada, esta vez tampoco lo pudo tener. Ser mamá se convirtió para ella en una obsesión y así lo retrató en sus obras, sus sobrinos ayudaron a llenar el vacío. Los continuos viajes de su esposo y su vida nómada la aburrieron, quería volver a México.

El 20 de diciembre de 1933 volvieron a su hogar en San Ángel, un pueblo a las afueras de la capital. Al regresar, Frida se enteró de que su esposo estaba saliendo con Cristina, su hermana menor. Esto fue un duro golpe, se cortó su cabellera, dejó de usar trajes y se fue a vivir sola.

Al poco tiempo lo perdonó y a su hermana también pero esa traición la hizo cambiar. Era más independiente y comenzó a tener amantes con los que se veía a escondidas de Diego. La vida social de la pareja era peculiar, entre sus amigos estaba el revolucionario ruso León Trotski con el que Frida tuvo una aventura.

En noviembre de 1938, a los 31 años, Frida tuvo su primer exposición individual en la galería de Julien Levy en New York. Después del éxito en este país viajó a París invitada por André Breton, padre del surrealismo.

Foto: Flickr

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Durante su estadía en París conoció a Pablo Picasso, que como muestra de afecto le regaló unos aretes en forma de mano. Además tuvo una aventura con Nicolas Muray, a quien ella decía amar pero al poco tiempo de llegar a México la relación acabó.

Frida volvió a su casa azul en Coyoacán. Para finales de diciembre de 1939 Frida y Diego se divorciaron. Como era de esperarse sufrió una terrible depresión. En ese periodo fue cuando creó su obra más conocida, ‘Las dos Fridas’.

Entre 1939 y 1940 Frida desarrolló un hongo en su mano derecha y sufría dolores insoportables en la espina dorsal. Los médicos le recomendaron hacerse una cirugía. Frida llegó a San Francisco y se reencontró con Diego antes de empezar a hacerse su tratamiento.

La pareja se casó por segunda vez en 1940. Desde 1943 dio clases en la escuela La Esmeralda, en México. En 1950 tuvo que ser hospitalizada, duro así un año. En 1953 se organizó la única exposición individual en su país durante la vida de la artista.

Como su salud estaba deteriorada, los médicos le prohibieron ir a la exposición, pero ella llegó en una ambulancia, sobre una cama de hospital. Pusieron la cama en la mitad de la galería contó chistes, bebió y cantó.

Ese mismo año le tuvieron que amputar la pierna por gangrena. Esto la deprimió tanto que intentó suicidarse en varias ocasiones. Frida murió el 13 de julio de 1954. Sus restos fueron velados en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México y se cubrió su féretro con la bandera del Partido Comunista mexicano.

Sus cenizas se conservan en la Casa Azul de Coyoacán.