Héctor Lavoe, el genio que la droga acabó

Héctor Lavoe, el genio que la droga acabó

29 de junio del 2016

“A los 14 años, sentía que no estaba haciendo algo con mi vida. Dejé la escuela, siempre estaba metido en líos. A los 16 años decidí venir a Nueva York para ganar mucho dinero”, repetía Héctor Lavoe.

Héctor Lavoe nació el 30 de septiembre de 1946 en el seno de una familia humilde, su nombre real era Héctor Juan Pérez Martínez. Cuando Lavoe tenía tres años perdió a su madre, por lo que su padre se encargó de su educación y de inculcar en él el amor por la música.

Su carrera musical inició a los 14 años, cuando se convirtió en el cantante de una banda en Puerto Rico, pero no era todo lo que quería o necesitaba, el sueño inicial de Lavoe era cantar en Nueva York, idea que su padre no apoyó ya que temía por su seguridad.

Héctor llegó a Nueva York el tres de mayo de 1963. Tenía 16 años. Llegó junto con su hermana mayor Priscilla, llevándose la gran decepción de no encontrar la ciudad que creía maravillosa.

“Me decepcione al ver los edificios y las calles de las partes latinas de la ciudad llenas de basura y mal cuidadas”, afirmó Lavoe en varias ocasiones.

Lo primero que hizo cuando llegó a la ciudad fue buscar empleo, tuvo que ser pintor, maletero, mesero y conserje antes de encontrar en su camino a Roberto García, amigo de infancia, quien lo llevó a los salones de baile y clubes de música latina.

Para 1965 Lavoe grabó su primer sencillo al lado de la New Yorker Band, obteniendo el éxito suficiente para permanecer en la banda durante algunos meses haciendo la segunda voz y tocando las maracas.

Héctor Lavoe y Willie Colón

“Cuando me ofrecieron grabar para el sello Fania, no lo creí. Cuando conocí a Johnny Pacheco, lo primero que me dijo fue: hay que buscarte un cantante. Yo en ese momento tocaba en el Club de la Legión Americana y en el piso de arriba, tocaba otra orquesta: The New Yorkers. Ellos tenían un cantante jovencito, jincho, feo y flaco. Se llamaba Héctor Pérez. Fui con Pacheco a ofrecerle que grabara con nosotros ese primer disco. Lo peor fue que Héctor me contestó bien guapetón: Yo no quiero grabar contigo, man, ustedes están bien, bien flojos”, dijo en una entrevista Willie Colón sobre la forma en la que se conoció con ‘El Cantante’.

En 1967 salió al mercado el primer trabajo discográfico entre Lavoe y Colón titulado ‘El Malo’, en el cual Héctor se dio a conocer como ‘La Voz’ (LaVoe) y el vocalista líder de la orquesta.
Para el quinto álbum que se publicó de ambos artistas lanzado en 1970 el éxito de los artistas los llevó a presentarse ante grandes multitudes de personas y a cambiar la vida de Colón y Lavoe de una forma radical.

De la fama a las drogas

Cuando la fama alcanzó a Héctor y el dinero empezó a llegar, no supo como manejar este estilo de vida y los problemas familiares que tuvo. La muerte de su hijo y suegra lo hicieron tropezar. Cayó en las drogas.

Su vida desordenada empezó a afectar su vida como cantante, llegaba tarde a los conciertos, llevaba una vida llena de excesos y fiestas hasta el punto que tuvo que someterse varias veces a rehabilitación.

En la década de los 80 Lavoe se volvió lo suficientemente famoso, enfrentando giras y conciertos excesivos generando un desgaste emocional y físico en el artista, cuando sentía que su cuerpo no podía más solía consumir sustancias psicoactivas a tal punto de volverse heroinómano, perdiendo el control absoluto de su vida y llevándolo a un SIDA, el causante de acabar con su vida unos años después.

Una jeringa infectada fue todo lo que se necesito para qué la vida de Lavoe diera un giro radical y lo llevara a la muerte el 29 de junio de 1993.