Jack Ruby, el asesino de un asesino

Jack Ruby y Lee Harvey Oswald

Jack Ruby, el asesino de un asesino

26 de Marzo del 2017

Jack Ruby nació un 25 de Marzo de 1911. El empresario “nocturno” oriundo de Dallas y de raíces judías, se convirtió en la persona que generaría más misterio y zozobra entorno al asesinato del mandatario John F. Kennedy.

El 24 de noviembre de 1963, dos días después del magnicidio de John Fitzeralt Kennedy, Estados Unidos quedaba en pleno estado de shock al contemplar en vivo y en directo como era asesinado el presunto homicida del presidente.

Jack Rubistein “Ruby”, era un hombre siniestro, mafioso de poca monta y conectado con los bajos fondos. Ahorró un montón de trabajo a la investigación del caso y alimentó decenas de teorías de conspiración. Un 3 de enero de 1967, Ruby murió supuestamente de cáncer en el Hospital de Parkland -escenario donde se certificaron las muertes de Kennedy y Oswald- y con él, una de las piezas claves para resolver el enigmático suceso.

Lee Harvey Oswald

Según investigaciones realizadas por el gobierno de los Estados Unidos, el ex-marine Lee Harvey Oswald fue inculpado de ser presuntamente el único autor responsable de la muerte de Kennedy, ocurrida el 22 de noviembre de 1963 en Dallas. Fue detenido a los pocos minutos del atentado y asesinado dos días después cuando iba a ser trasladado de prisión para ser interrogado.

En 1979, el Comité Selecto de la Cámara de EE.UU. sobre Asesinatos, concluyó que, si bien Oswald fue el ejecutor de los disparos, el asesinato del presidente podría tratarse de una conspiración, aunque nunca se identificaron individuos u organizaciones que pudiesen estar involucradas. Sin embargo, tiempo después, James Files confesó haber sido el asesino del presidente en The murder of JFK: confession of an assassin (1996).

Files es el único confeso del crimen, ya que Oswald negó hasta su muerte, haberlo hecho.

22 de Noviembre de 1963

John Fitzgerald Kennedy fue asesinado cuando Iba a bordo del auto presidencial, un Lincoln descapotable del año 1961, que ahora se encuentra en un museo de Dearborn, Michigan. Las personas que lo acompañaban en el vehículo en el momento de su muerte, eran su esposa Jackie, el gobernador de Texas, John Connally, la esposa de éste, así como dos agentes del servicio secreto. Sólo tres disparos fueron realizados; el primero impactó sobre el presidente Kennedy, el segundo en el gobernador Connally, y el tercero en la cabeza del madatario. La escena que ha quedado en la memoria histórica, es aquella de Jackie gritando mientras se aferraba al cráneo deshecho de su marido.