El hombre que sintió a Dios en la Luna

El hombre que sintió a Dios en la Luna

8 de agosto del 2018

Entre los doce hombres que han pisado la Luna en la historia de la humanidad se encuentra James B. Irwing, el de la octava posición y el primero en andarla a bordo de un carro todoterreno. Pero sobre esto, lo particular de Irwing fue que sintió a Dios en el contacto con el astro terrícola.

Nació en marzo de 1930 en Pittsburg, Pennsylvania. Estudió su primaria en East High School y luego Licenciatura en Ciencias Navales de la Academia Naval de los Estados Unidos en 1951 y una Maestría en Ingeniería Aeronáutica e Ingeniería de Instrumentación de la Universidad de Michigan en 1957.

Recibió luego varios doctorados de diferentes universidades en Ciencias Naturales luego de su viaje a la luna. Este se realizó del 26 de julio al 7 de agosto de 1971. Para ese día, James B. Irwing ya había sido seleccionado hacía 5 años por la NASA para las misiones lunares junto a otros 19 pilotos.

El Apolo 15, la cuarta misión tripulada de aterrizaje en la Luna, fue pilotada por Alfred M. Worden y como tripulantes iban David R, Scott y James B. Irwing. Su misión sería explorar las montañas del Mar de las Lluvias, al sureste del astro, conocidas como Hadley Rille y Apennine. La idea era recolectar muestras físicas de esos fenómenos.

Como cada visita lunar, se establecieron algunos hitos en la investigación. Para llegar a las montañas y completar la misión, los astronautas fueron equipados con un Rover – l, un vehículo todoterreno para transportarse, era la primera vez que llegaba un vehículo de ruedas a la superficie lunar. El vehículo anduvo 18 horas y 35 minutos de viaje.

Asimismo el módulo lunar “Falcón” permaneció en la superficie 66 horas y 54 minutos, lo cual estableció un récord de tiempo de permanencia. Esto porque los astronautas exploradores debían lograr recaudar suficientes muestras de las montañas, ellos lograron recaudar 180 libras de material.

Al regresar de su viaje, Irwing dijo que sintió el poder de Dios en la superficie lunar como nunca antes lo había sentido. Por eso decidió dedicar el resto de su vida a predicar la palabra “las buenas nuevas de Jesucristo”.

Así que tras ser retirado de la NASA, James B. Irwing fundó la organización High Flight, una comunidad sin ánimo de lucro que empezó a viajar y hacer peregrinaciones a Tierra Santa y recolectaba fondos para el mantenimiento de la misma. Así como su fundador aprovechaba para difundir su experiencia en diferentes partes del mundo.

Él y sus compañeros de viajes fueron retirados de la Fuerza Aérea por comercializar con un impresor de sellos alemán unas fotografías tomadas en la Luna que habían sido puestas bajo confidencialidad por la NASA. Así que cuando esta entidad se enteró del trato ordenó la baja a los astronautas.

James B. Irwing había experimentado arritmia en la superficie lunar, pero lo asoció con la fatiga, sin embargo, a sus 43 años mientras buscaba el Arca de Noé enel Monte Arat de Turquía sufrió otro ataque cardíaco. Finalmente, aunque nunca asoció con el viaje, sufrió un último ataque el 8 de agosto de 1991 y se convirtió en el primer fallecido de los hombres que han pisado la Luna.