Javier Gnecco se dejó conquistar por la actuación

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Javier Gnecco se dejó conquistar por la actuación

16 de octubre del 2018

Con su calva prominente, su barba siempre blanca y una voz ronca quedó grabado Javier Gnecco en la memoria de miles de colombianos que lo vieron en algunos éxitos de la televisión nacional.

Gnecco nació el 15 de abril de 1937 en Bogotá, justo en una familia que tenía una herencia artística que hasta el momento no ha dejado de transmitirse. Su papá, José Gnecco, fue el autor y director de la obra Manuelita, la libertadora, un éxito total en taquillas según Colarte.

Javier no pudo negar ese gen actoral. Estudió odontología pero no fue capaz de separarse de la escena. Sacaba tiempo de su profesión y en una extensa jornada laboral lograba debatirse entre la actuación y los dientes de sus pacientes.

Empezó su carrera como actor en 1999 con el papel de expresidente, Juan Eduardo Carbonell, tío de Eduardo Carbonell que era interpretado a su vez por Víctor Mallarino, para la telenovela ¿Por qué diablos? 

Estuvo en otras producciones como La costeña y el cachaco, en una interpretación como un típico capitalino por la que es ampliamente recordado, también participó en Amor a mil, El auténtico Rodrigo Leal y Ni te cases ni te embarques.

Llegó a producciones que se convirtieron en gran éxito de la televisión colombiana. Como en Hasta que la plata nos separe, al interpretar al doctor Francisco Bernal. También actuó en El penúltimo beso, A corazón abierto, Allá te espero y un último papel en la Ley del Corazón.

Ese ADN de la actuación se lo heredó a su hijo, además del nombre, al bautizarlo Javier Gnecco. Un hombre que sí se dedicó a la actuación y que empezó su carrera en el teatro con un grupo que creaba arte para recibir dinero para obras benéficas.

Su muerte fue conocida por una publicación en Instagram de la actriz Marcela Carvajal, que le entregó un sentido mensaje de despedida. “Mi querido Javier Gnecco, triste por tu partida pero feliz de haberte conocido, fuiste siempre un bacán y te la gozaste con toda. Un abrazo a tu familia y cuídanos desde esa dimensión”.