Cuando Jeanne Baret se disfrazó de hombre para dar la vuelta al mundo

Cuando Jeanne Baret se disfrazó de hombre para dar la vuelta al mundo

27 de julio del 2017

Jeanne Baret fue la primera mujer en circunnavegar el mundo. Nació el 27 de julio de 1740 en Saint-Aulaye, Francia. Jeanne se embarcó como asistente del botánico Philibert Commerson disfrazada de hombre ya que la presencia de mujeres no estaba permitida.

Su amor por la botánica fue la que la llevó a embarcarse en este viaje. Esta expedición fue la primera circunnavegación (vuelta al mundo en barco) francesa en la que se realizó un catálogo de especies de todo el planeta.

Los dos barcos de guerra empleados para esta aventura iban al mando de Louis Antoine de Bougainville. Jeanne tuvo que disfrazarse de hombre los tres años que duró la travesía (1766- 1769). Al final Baret fue descubierta y obligada a desembarcar.

Hay personas que piensan que la isla debería tener otro nombre, no buganvilla como el capitán de la embarcación sino el de Jeanne. Ella fue quien se encargó de Commerson (el botánico en jefe) cuando estaba enfermo.

Su cupo en el barco se debió a que entre 1760 y 1764 Baret había servido en la casa de Commerson.

Cuando la pareja se conoció, ella era capaz de leer y escribir, algo que era inusual para la época. Cuando la esposa del botánico falleció, Baret se convirtió en su amante, incluso tuvo un hijo de el que fue dado en adopción.

Cuando Commerson se convirtió en el botánico oficial del Rey, ella lo siguió. Francia quería destacarse en las grandes exploraciones frente a Gran Bretaña y España así que organizó una expedición a América y Oceanía para ampliar el conocimiento de las tierras ya descubiertas.

Commerson fue el asignado y aprovechó su estado de salud para que se le fuera aprobado un asistente y ese fue Jeanne. Debido a los cuidados que requería a Philibert le asignaron un camarote, esta era la excusa perfecta para no aparecer en público.

Foto: Wikipedia

Foto: Wikipedia

Cuando el barco llegaba a tierra los dos descendían y ella era la que en realidad debía llevar a cabo el trabajo. La pareja recogió en total más de 6.000 muestras de especies vegetales de los lugares donde estuvieron; Brasil, el estrecho de Magallanes, las islas Madagascar, Tahití Y Mauricio.

De la Isla Mauricio, Jeanne trajo las muestras de Commerson en las que había 30 cajas con más de 5.000 especies de las que 3.000 eran nuevas. Commerson le puso su nombre a 70 de ellas, solo una recibió el nombre de Baret pero después lo cambiaron.

Su verdadera identidad se descubrió cuando estaban en la isla Mauricio. Los indígenas del lugar se habían dado cuenta que Baret era una mujer. En el momento en que todo se supo la pareja fue castigada, los hicieron abandonar el barco y se quedaron sin medios para llegar a Francia.

Commerson murió en la isla en 1773. Para sobrevivir, Jeanne abrió un cabaret en Port Louis. Finalmente, Baret conoció un oficial naval francés, Jean Dubernat. Se casaron en 1774 y regresaron a Francia, así Baret completó la vuelta al mundo.

Commerson le había dejado su herencia. Además, el Rey Luis XVI le reconoció como asistente del botánico y le concedió una pensión vitalicia como agradecimiento a sus servicios en la expedición. La describió como una “mujer extraordinaria” y la reconoció como la primera mujer en darle la vuelta al mundo.

Jeanne vivió hasta 1807, su obra no fue reconocida hasta 2012 cuando Glynis Ridley escribió  The Discovery of Jeanne Baret (El descubrimiento de Jeanne Baret), la primera biografía de la botánica. Además, el biólogo Eric Tepe aplicó su nombre a una nueva especie vegetal.

Se trata de Solanum baretiae, de la familia Solanaceae, una especie sudamericana emparentada con la patata, el tomate y la berenjena.