Juana ‘la loca’ no era loca

Juana ‘la loca’ no era loca

12 de abril del 2018

La reina Juana nunca llegó a Gobernar aunque mantuvo el título hasta el día de su muerte. Aunque el apelativo popular que recibió fue ‘La Loca’, la demencia real la sufrían quienes le arrebataron la corona por la sed de poder.

Juana nació del matrimonio deFernando II de Aragóne Isabel I de Castilla, era la tercera hija de el matrimonio. Como era común en la época, tan pronto tuvo edad suficiente, los padres decidieron casarla con Felipe I de Francia, apodado ‘El Hermoso’, con el fin de establecer lazos de amistad con la dinastía de ese país y, además, para convencerlos de casar a Margarita de Austria con el príncipe Juan y tener a alguien en el palacio Francés.

Del matrimonio surgieron dos hijos, Carlos e Isabel bautizados en honor a un abuelo de cada uno. Se dice que Juana, a pesar de las solicitudes de los Reyes Católicos, se negaba a asistir a las eucaristías, parece que profesaba poco la fe católica tras dar a luz.

Tras la muerte de su madre Isabel, Juana se convirtió en la heredera al trono de Castilla, pero su madre había escrito en el testamento desheredar a la hija por su incumplimiento con los deberes religiosos. Su padre Fernando la proclamó reina, contrario a la voluntad de la madre, pero continuó gobernando en contraría de la herencia.

Al conocer esto el príncipe Felipe el Hermoso, decidió partir desde Bruselas, donde se encontraba durante la guerra en Francia, para posesionarse en el trono junto a su esposa Juana. Pero Fernando, aferrado al poder, decidió que gobernarían los tres en alternancia por los problemas de herencia del trono.

Luego, Felipe el Hermoso consiguió hacerse con la mayoría de la Corte que obligó a Fernando separarse de la Corona y entregarle el gobierno a Juana y su esposo. Pero el proclamado rey de Castilla cayó muerto, fuentes históricas consideran que fue un evenenamiento, pero no se confirmó la causa, otros dicen que tras realizar ejercicio bebió agua fría que le produjo fiebres altísimas que le causaron la muerte.

Esa pérdida afectó profundamente a la reina Juana que decidió recorrer todo Castilla tras el féretro que cargaba a su esposo. Viajó desde Burgos, lugar de la muerte, hasta Granada para llorar su amado. La procesión duró ocho meses y no se separó un momento del féretro, la acompañaron varias personas en los caminos que recorría, pero otro se asustaban a su paso y consideraron que la mujer había enloquecido. Le otorgaron el apodo de Juana ‘La Loca’

Por ese rumor, su padre decidió recluirla en el castillo de Tordesillas hasta el día de su muerte. A pesar que las Altas Cortes de la Corona nunca la declararon incapaz de gobernar, su padre nunca ordenó la liberación y se proclamó a él mismo como rey sucesor.

Juana la Loca murió el 12 de abril de 1555 a causa de una enfermedad que le paralizó el cuerpo, algunos aseguraron que estaba poseída por el demonio, peroSan Francisco de Borja la visitó por orden del príncipe Felipe II, hijo de Juana, y desmintió las acusaciones y la asistió hasta el día de su muerte. En su agonía final, el Santo le ofreció la bendición, pero Juana se negó.