La injusta y prematura muerte de ‘Tripido’

19 de agosto del 2018

Uno de los casos más sensibles y repudiados en los últimos años en la ciudad de Bogotá es el de Diego Felipe Becerra o ‘Tripido’ como lo conocían por su seudónimo. Un adolescente grafitero que después de pintar un puente peatonal, un policía lo persiguió y le disparó por la espalda, causándole la muerte. Todo […]

La injusta y prematura muerte de ‘Tripido’

Uno de los casos más sensibles y repudiados en los últimos años en la ciudad de Bogotá es el de Diego Felipe Becerra o ‘Tripido’ como lo conocían por su seudónimo. Un adolescente grafitero que después de pintar un puente peatonal, un policía lo persiguió y le disparó por la espalda, causándole la muerte.

Todo ocurrió en la noche del 19 de agosto de 2011, cuando Diego Felipe de apenas 16 años decidió salir a pintar muros con un grupo de amigos como acostumbraban. Estando en el la Avenida Boyacá con 116, una patrulla de la policía llegó al lugar, en esta venía el patrullero Wílmer Alarcón. Los jóvenes al notar la presencia de los uniformados salieron corriendo pues estaban pintando el puente vehicular, y en ese lapso de tiempo fue donde Alarcón disparó contra ‘Tripido’.

El joven fue trasladado a la Clinica Shaio, desde allí informaron que él llegó con dos impactos de bala, uno en el hombro y otro en el área toracolumbar. Y desde ese momento, en el que el joven se encontraba debatiéndose entre la vida y la muerte, sus padres ya se encontraban averiguando qué fue lo que realmente había sucedido, querían comprender por qué un policía había agredido de esta manera a su hijo.

Horas más tarde, cuando declararon la muerte de Diego Felipe, la Policía Nacional entregó su versión de los hechos a través de varios medios de comunicación. Según dijo en su momento el general Francisco Patiño, la línea 123 recibió una llamada en la que un ciudadano notificaba el atraco a un bus, por lo que la patrulla que estaba más cerca se acercó al lugar del supuesto robo y allí estaban unos jóvenes huyendo del lugar. Asimismo, declararon que el patrullero Alarcón le manifestó a sus superiores que disparó porque según él, parecía que el joven le iba a disparar.

Desde ese momento, se inició una larga batalla legal que liderarían los padres de Diego Felipe, pues en la versión entregada por los oficiales había varias contradicciones. Una de ellas es que si el joven en verdad hubiese intentado agredir al uniformado el disparo no hubiese sido en la espalda, evidencia que haría más fuerte la hipótesis de que el joven huía y el policía disparó a quemarropa.

El caso terminó en manos de la Fiscalía que después de años de investigación y declaraciones divididas, se concluyó que hubo una información errada entregada por la Policía Nacional y que Diego Felipe no era ningún ladrón y además el juez dejó en claro que el patrullero había requisado al menor y sabía que no representaba ningún peligro.

En 2016 llegó la sentencia que fue de 37 años de prisión para este patrullero que hoy se encuentra prófugo de la justicia. Su familia año tras año realiza conmemoraciones para recordar a ‘Tripido’, aquel joven que soñaba con pintar muros y dejar impregnados en estos sus sueños, pensamientos, sentimientos y realidad.

El gato Félix fue su sello en varios de sus trazos y en la ciudad esta animación se volvió símbolo de la injusticia que le extinguió la llama a un joven artista. Allí, en el lugar donde recibió el disparo, en la Boyacá y la 116, se puede observar como el puente vehicular se llenó de ilustraciones que se han realizado en estos últimos años en honor a ‘Tripido’ el grafitero eterno en la memoria de Bogotá.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO