Don Bosco llegó a Colombia en un tren volador

Don Bosco llegó a Colombia en un tren volador

31 de enero del 2018

Don Bosco fue un sacerdote italiano nacido en 1815, fue el creador de la congregación de los Salesianos. Durante sus estudios teológicos escribió bastantes obras respecto a la educación. Esos planteamientos inspiraron grandes trasformaciones educativas al rededor del mundo y entre ellos, en Colombia.

Ese interés por la educación de las personas más desfavorecidas le nació desde su propia experiencia. Algunos biógrafos de Don Bosco aseguran que en su infancia caminaba largas distancias descalzo para no gastar los zapatos de camino al colegio.

Se ordenó como sacerdote en 1841. Tiempo después de estar en el seminario, con la ayuda de una monja, Don Bosco creó la Congregación de San Francisco de Sales o Salesianos. En esa fundación atiende a vagabundos, niños abandonados y sin escolaridad, para ofrecerles alimento, techo y educación.

Son esas obras las que llevan a Don Bosco a un reconocimiento internacional, además de los planteamientos educativos que plasmó en cerca de 40 libros. Don Bosco fundamentaba la enseñanza de los niños y jóvenes en oficios técnicos, como la carpintería, sastrería, imprenta y otros oficios. Además, llamaba a personas que fueran explotadas en sus trabajos para enseñarles oficios que les permitieran mayor dignidad.

Don Bosco en Colombia

Los Salesianos llegaron primero a Argentina como primer país fuera de Europa. Después de un tiempo empezaron a llegar a otras zonas de América del Sur como Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Así se fue acercando al presidente Rafael Núñez.

Núñez, preocupado por establecer un orden social en Colombia y motivar la producción interna, se comunicó con Don Bosco. El presidente a través del representante de la Santa Sede, Joaquín Vélez, le solicitó a Don Bosco una congregación salesiana para Colombia.

Don Bosco ya se habia interesado en Colombia, así sucedió en un sueño que tuvo llegando a La Heroica a mediados de 1883. El cura era famoso por sus sueños y evocaciones, algunos aseguran que profetizaba hechos.

“Luego vi que llegábamos a la ciudad de Cartagena, Colombia… Desde la ventanilla del tren que volaba por los aires vi desfilar bosques, montañas, llanuras, ríos inmensamente largos que yo no había imaginado que fueran a desembocar tan enormemente lejos del sitio donde nacieron”, recordó Don Bosco en sus memorias.

En esos mismos sueños por Latinoamérica, Don Bosco dijo haber visto las montañas levantarse como un mantel y ver bajo sus sombras grandes yacimientos de petróleo y carbón. Dimensionados como ninguno en el mundo. Los seguidores de su obra atribuyen esta premonición como el anticipo de la mina del Cerrejón y los pozos de petróleo en Venezuela.

Pero a pesar de que siempre estuvo presto a ayudar a los latinos, nunca logró pisar sus tierras más allá que en los sueños. Dio la orden de enviar la misión a Colombia y poco tiempo después, falleció.

Los salesianos llegaron a Colombia en 1890 y con el apoyo del Gobierno crearon diferentes entidades y fundaciones de gran ayuda social. Como el colegio León XIII que inauguró los estudios en oficios de topografía y educó a los primeros técnicos del país. Estos estudios fueron transmitidos después a un segundo colegio salesiano Centro Don Bosco.

Además, también hicieron el centro de atención de leprosos de Agua de Dios, que atendió a todos los enfermos que habían sido expulsados de Tocaima por el terror a este achaque.

Muerte de Don Bosco

La madrugada del 31 de enero de 1988 Turín se vistió de luto por la muerte de Don Bosco. Los fieles e italianos lo acompañaron durante tres días en su velorio. En 1929 fue beatificado y en 1934 fue canonizado, para su beatificación se entregaron pruebas y testimonios de más de 6.000 milagros hechos por el sacerdote. Ahora, como fiesta católica, todos los 31 de enero se conmemora su fallecimiento.