Luis Vidales, el poemario vanguardista

15 de junio del 2017

Vidales es el colombiano autor de Suenan timbres (1926), el poeta vanguardista en Colombia

Luis Vidales, el poemario vanguardista

Foto: Facebook

El autor de Suenan Timbres (1926) llevó una vida política aventurada que lo llevó a recorrer todo el país. Estuvo varias veces en la cárcel (37), pedía justicia y equidad. En Neiva hizo huelga de hambre durante cuatro días. El gobierno le dio libertad después de que lo habían condenado a 18 meses.

Nació en Calarcá, Quindio, el 26 de julio de 1904. Fue fundador del grupo Los Nuevos donde participaba en tertulias literarias y políticas con Luis Tejada, Ricardo Rendón, León de Greiff, entre otros. Fue el cuarto hijo de Roberto Vidales y Rosaura Jaramillo de Vidales.

Su infancia transcurrió en Honda donde su familia se había trasladado para terminar la guerra civil. Su padre dirigió su escuela primaria. La familia decidió ir a Bogotá cuando todos comenzaron la secundaria. Vidales estudió en el Colegio El Rosario.

En 1926 publicó Suenan Timbres. La edición se agotó en tres días. Fue el “mejor y casi único vanguardista en Colombia”. Estudió ciencias políticas en la escuela de Altos Estudios de París entre 1926 y 1929.

Además, realizó una especialización en estadística en dicho país y ejerció el cargo de cónsul de Colombia en Génova. Cuando regresó a Colombia hizo parte del grupo que fundó el Partido Comunista y llegó a ser su secretario general en 1932.

Por su actividad política fue detenido en 37 ocasiones y expulsado de su cátedra de la Universidad Nacional en 1945. Dirigió varios periódicos entre ellos “Vox Populi”. A los 32 años se casó con Paulina Rubio con quien tuvo cuatro hijos.

El periodista David Peña lo entrevistó en su casa, en Bogotá. El poeta desayunaba temprano. Los alimentos que se preparaban en su cocina eran los típicos paisas, los frijoles eran sus preferidos. A las dos de la tarde almorzaba y cenaba a las nueve o diez de la noche.

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Con el trago el poeta dijo, “me gusta el whisky puro o el puro puro. Este último tiene la ventaja sobre el otro que no produce los tremendos”guayabos” que en mi son dolorosísimos”. Vidales prefería el tabaco rubio porque el negro le repugnaba.

Su experiencia en París fue determinante y así lo reconoció. En diciembre de 1928 se encontró con Jorge Eliécer Gaitán cuando terminaba sus estudios de derecho penal en Italia. Gracias a esto Gaitán lo llevó a ocupar importantes cargos en su movimiento.

Uno de ellos fue como columnista del diario “Jornada” gaitanista, el periódico siguió publicándose después del 9 de abril de 1948. Después llegó un periodo de clandestinidad, en el que ayudó con las redes de información y abastecimiento de la guerrilla liberal.

En 1952 se hizo cargo de la propaganda de los Censos Nacionales pero la situación en el país derivada de la época de “La Violencia” lo hicieron llegar al exilio junto a su familia. En 1953 recibió asilo político en Chile.

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Allí vivió 11 años trabajando en la Dirección Nacional de Estadística y dictando cátedra de Estética e Historia del Arte. En este periodo siguió escribiendo para “El Espectador”, “El Tiempo”, el “Boletín Cultural y Bibliográfico” del Banco de la República y otras publicaciones.

En 1978 volvió a la poesía con una temática política con, La Obreriada Poemas del abominable hombre del barrio Las Nieves (1985).  Cuando Vidales regresó al país, trabajó como experto en el DANE. Se mantuvo en el Partido Comunista hasta el día de su muerte.

Otros de sus libros de poesía son: Antología Poética (1985) y El libro de los fantasmas (1986). En prosa publicó: Tratado de Estética (1945), La insurrección desplomada (1948), La circunstancia social en el arte (1973) e Historia de la Estadística en Colombia (1978).

En 1982 la Universidad de Antioquia le dio el Premio Nacional de Poesía en reconocimiento a su obra y, en 1983, la Unión Soviética le concedió el Premio Lenin de la Paz. El poeta falleció el 15 de junio de 1990 en Bogotá.

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