Nancy Reagan, de actriz de Hollywood a primera dama

Nancy Reagan, de actriz de Hollywood a primera dama

9 de marzo del 2017

La niñez de Nancy Reagan, esposa del expresidente de Estados Unidos Ronald Reagan, no fue muy amena, porque sus padres se separaron y la madre decidió dejarla con una hermana en la ciudad de Maryland (Estados Unidos).

La joven, entonces conocida como Nancy Davis, dedicó gran parte de su vida a la escena musical y teatral de Hollywood, después de haberse graduado en artes dramáticas de la Universidad Smith College. Presentó un musical en Broadway llamado “Lute Song”; se mudó a Hollywood y al poco tiempo realizó un contrato con la productora MGM en el año 1949.

Finalmente apareció en 11 largometrajes, entre los que se incluye “Donovan’s Brain”, “East Side, West Side”, “The Next voice Your Heart”, aunque nunca llego a debutar como una gran estrella de la pantalla grande.

Nancy Davis resolvió abandonar la escena teatral y cinematográfica al poco tiempo que conoció a su esposo Ronald Reagan en el año de 1951, cuando él apenas se había divorciado de la actriz Jane Wywam y con quien tuvo dos hijos.

La pareja contrajo nupcias un año después, con lo que la esposa pasó a llamarse Nancy Reagan. Tras casarse, gozaron de la llegada de sus dos hijos Ronald Prescott y Patricia Ann. En el año de 1956 la actriz estuvo en la película “HellCats of the Navy”, en la que apareció con su esposo Reagan, quien en ese entonces era Presidente del Screen Actors Guild.

Ella fue la primera dama de California, durante el tiempo en el que Reagan fue gobernador de ese Estado (1967-1975). Después le acompañó y fue su apoyo en las elecciones presidenciales de 1980, donde venció al candidato demócrata Jimmy Carter convirtiéndose en el Presidente de los estadounidenses.

Cuando se convirtió en  primera dama, lideró la renovación de la Casa Blanca y fue bastante criticada por el dinero que se gastó para realizar esa  transformación; sin embargo tiempo después fue una figura muy querida por todos los ciudadanos estadounidenses.

No solo fue una luchadora por su vida, sino que ha tenido que enfrentar momentos muy fuertes, como la muerte de su esposo en el 2004 debido a que sufría de Alzheimer y la enfermedad deterioro por completo su salud a causa de la penosa enfermedad.

Nancy  Reagan se convirtió en una líder importante para batallar contra la enfermedad y puso todos sus esfuerzos en recaudar millones, para que se hicieran buenas investigaciones y estudios al respecto para así dar con la cura contra el Alzheimer.

Fue considerada una de las pioneras en advertir sobre los peligros que tenía el uso de las drogas e invitaba de manera constante a los ciudadanos a que estuvieran pendientes de los informes que se dieran por parte de las autoridades. Se convirtió en  el rostro de una campaña que decía “Simplemente di no” que dio fruto, porque emergieron más de 12.000 clubes en todo el país que estaban a favor de combatir las drogas y que compartían el lema de la primera dama.

Firmó un decreto de ley que se llamó ‘Cruzada Nacional para una América Libre de Drogas’. El objetivo de esa ley era de cero tolerancia a las drogas, tanto en el consumo, como su distribución.

Fue criticada por su seriedad y desato un escándalo en la Nación, cuando su hija dio a conocer un libro en que hablaba de que su madre la maltrataba y que eso le había creado muchos problemas tanto a ella como a su hermano Sin embargo esto fue desmentido por Nancy, a traves de un comunicado en el que decía que ella amaba de igual manera a todos sus hijos y que no le prestaría atención a los comentarios que se siguieran gestando en torno al tema.

Hay que resaltar que su estilo en la manera de vestir ha sido todo un referente para las otras damas que han llegado a la Casa Blanca. Trató de seguir la línea de su predecesora  Jackie Kennedy, esposa del Presidente Jhon F. Kennedy.

Siempre le gustó la moda y andar con estilo, tanto así que a la hora de vestir era muy osada y  con un sentido de elegancia único ,que nunca pasó desapercibido ni en los eventos privados y públicos; no dejaba que los medios de comunicación la agarraran desprevenida o que estuviera en boca de los mismos por su mal vestir.