La fototerapia, el legado de Niels Ryberg Finsen

La fototerapia, el legado de Niels Ryberg Finsen

24 de septiembre del 2017

Aunque no logró saber a ciencia cierta si la mejoría que experimentaban los pacientes al ser expuestos a los rayos ultravioletas se debía a la acción de la luz o al efecto bactericida que tenía sobre los tejidos, Niel Ryberg Finsen le dejó un gran legado a la medicina moderna. Por ello es considerado el padre de la fototerapia. 

Este médico danés fue el primer científico en utilizar las propiedades de la luz en los tratamientos médicos y gracias a ello fue galardonado con el el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1903.

Nació el 15 de en Copenhague, En 1882 Finsen viajó a Copenhague para estudiar Medicina, graduándose en 1890.

Alcanzó la fama por sus investigaciones sobre los efectos fisiológicos de la luz. Uno de los más grande éxitos de este científico, fue cuando aisló ocho enfermos de viruela en locales oscuros y sometió las lesiones que presentaban a radiaciones lumínicas rojas.

Para ello instaló cortinas de este color en las ventanas de las salas donde estaban los pacientes a través de las cuales dejó pasar las ondas caloríficas de los rayos de sol.

Los resultados fueron buenos, ya que evidenció cómo los rayos de luz de este color ayudaban a mejorar las lesiones de los pacientes, lo que lo llevó a adelatar investigaciones sobre la incidencia de los efectos de las luz sobre organismo vivos, estudios que en la actualidad reciben el nombre de Fotoquímica.

Halló así las propiedades estimulantes de los rayos violeta y ultravioleta e ideó una lámpara eléctrica de arco voltaico, conocida como luz de Finsen o lámpara de Finsen, para el tratamiento de varias afecciones cutáneas, especialmente del lupus vulgar.

Sus hallazgos condujeron a la aplicación de rayos ultravioleta para la esterilización de instrumentos quirúrgicos, con el fin de eliminar la mayor cantidad de agentes contaminantes en estos elementos.

En un lapso de cinco años llegó a tratar a más de 800 pacientes, los resultados de tal estudio fueron bien recibidos, pues más del 50% de los enfermos se restableció completamente o manifestó una mejoría considerable.

Finsen murió el 24 de septiembre de 1904, a causa de una grave enfermedad que padecía.