Pierre-Auguste Renoir

3 de diciembre del 2010

Pierre-Auguste Renoir murió rico, famoso y con pies y manos deformes a causa de una artritis reumática. Los últimos años de su vida pintó porque se hizo amarrar un pincel a sus dedos tiesos, soportando dolores fuertes, dificultad para caminar y un cuerpo delgado de 48 kilos y medio, que terminó postrado en una silla […]

Pierre-Auguste Renoir

Pierre-Auguste Renoir murió rico, famoso y con pies y manos deformes a causa de una artritis reumática. Los últimos años de su vida pintó porque se hizo amarrar un pincel a sus dedos tiesos, soportando dolores fuertes, dificultad para caminar y un cuerpo delgado de 48 kilos y medio, que terminó postrado en una silla de ruedas las últimas nueve primaveras de su existencia. Descanso tras el baño y naturaleza con manzanas fueron sus últimas pinceladas. Renoir murió el 3 de diciembre el 1919.

Su gusto por la sensualidad femenina lo llevó a plasmar en sus óleos las curvas voluptuosas de mujeres desnudas en medio de la naturaleza. En sus creaciones muestra la alegría de vivir, incluso cuando los protagonistas son trabajadores. Siempre son personajes que se divierten, en una naturaleza agradable. El palco, El columpio, El Moulin de la Galette, Le dèjeuner des canotiers, Bañistas, algunas obras representativas.

Renoir tuvo dos opciones de vida impuestas por su papá: la música y la pintura. De niño tomó algunas clases de solfeo con un profesor de la capilla de San Roque, pero prefirió dedicarse a la industria de la porcelana. Desde los trece hasta los diecisiete años trabajó en un taller de porcelana, donde se dedicó a pintar figuras decorativas.

En 1862 ingresó a la Escuela de Bellas Artes, donde sus profesores fueron Charles Gleyre, un artista suizo, y Emile Signol, un pintor francés. Allí conoció a Claude Monet, Alfred Sisley y Frédéric Bazille, con quienes conformó un grupo de trabajo poco convencional para la época. Se dedicaron a pintar en ambientes naturales como el bosque de Fontainebleau, lugar de más de doscientos kilómetros de extensión, que se convirtió en fuente de  inspiración para artistas del siglo XIX.

La época más productiva de Renoir en el impresionismo fue entre los veintinueve y 42 años de edad. Aunque cuando nació su primer hijo abandonó el oficio, lo retomó al pintar Grandes baigneuses, le tomó tres años terminar esta obra. Ya con dos hijos Renoir decidió convertir a la niñera en su modelo preferida.

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