Nieto Gil, el presidente afro de Colombia

16 de julio del 2018

Nacido el 24 de junio de 1805, Juan José Nieto Gil además de ser político y militar, se desempeñó como presidente de la Confederación Granadina en 1861 y fue el primer novelista del país. Nieto nació en Sibarco, un corregimiento de Baranoa en el Atlántico. Sus padres Tomás Nieto y Benicia Gil se dedicaban a la […]

Nieto Gil

Nacido el 24 de junio de 1805, Juan José Nieto Gil además de ser político y militar, se desempeñó como presidente de la Confederación Granadina en 1861 y fue el primer novelista del país.

Nieto nació en Sibarco, un corregimiento de Baranoa en el Atlántico. Sus padres Tomás Nieto y Benicia Gil se dedicaban a la fabricación de mechas de algodón para las velas.

En 1811 luego de la independencia de Cartagena, su familia se mudó a la ciudad, donde inició su carrera profesional como escribiente en un almacén. Allí José Palacio y Ponce de León, dueño del almacén, impresionado por el intelecto del joven, le dio acceso a libros para fortalecer su trabajo autodidacta.

Posteriormente, Ponce de León facilitó todo para que Nieto Gil se desposara con su hija María Margarita. Al ser mulato, el matrimonio le supuso un escalón más en la sociedad de la época. Tanto así que antes de llegar a los treinta años ya era un servidor público.

En 1851 Nieto expulsó al obispo Pedro Antonio Torres y consiguió la Gobernación de Cartagena. Tres años más tarde, un 17 de abril, apoyó el golpe de estado liderado por José María Melo. Y como gobernador, sancionó la segunda constitución política del estado de Bolívar.

Nieto Gil fue el gestor de tres de las tantas constituciones que vio el siglo XIX.

Además del matiz de su piel, Nieto tenía una fuerte tendencia política que defendía sobre cualquier otra cosa y por medio de sus novelas se dedicó a hablar frente al tema, con libros como Derechos y Deberes del Hombre en Sociedad y Diccionario Mercantil.

Del 25 de enero de 1861 Nieto Gil asumió la presidencia de la entonces Confederación Granadina: “Me declaro, desde hoy, en ejercicio del poder ejecutivo de los Estados Unidos de la Nueva Granada, con el título de Presidente de la Unión, en cuyo empeño estaré hasta que haya confianza oficial de haberse encargado del mismo poder ejecutivo Tomás Cipriano de Mosquera y esté franca la comunicación de los estados de la costa con el interior”.

Cinco años después de ser presidente, murió en Cartagena el 16 de julio de 1866. De él solo existe un retrato en físico que sufrió los vejámenes de un artista prejuicioso que decidió pasar sobre él una capa de óleo blanco.

Su historia fue silenciada por décadas, no fue sino hasta que Barack Obama se posicionó como presidente en los Estados Unidos que Colombia se empezó a preguntar por su pasado.

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